Mercedes Alvaro
Quito. 8 mar 96. De Peter Romero se comentan muchas cosas.
Se dice, por ejemplo, que habla demasiado. Y es que el
embajador ha roto la lógica de sus antecesores en el cargo,
quienes casi han hablado solo dÃas antes de abandonar el paÃs.
Romero tiene una respuesta contundente: "Los embajadores no
han dicho mucho públicamente sino hasta antes de salir, en que
han descargado toda su frustración. Pero yo creo firmemente
en el diálogo y en el intercambio de ideas"
Y como digno representante de los Estados Unidos, es un
defensor en las bondades de la economÃa de mercado y califica
al Estado como pésimo empresario.
Vino al Ecuador en busca de cierta tranquilidad luego de
muchos años de dedicarse a mediar entre los gobiernos y la
guerrilla de El Salvador. Su gestión fue tan eficaz para la
pacificación en ese paÃs que en su despacho en Quito exhibe,
orgulloso, recuerdos que le obsequió el mismÃsimo Frente
Farabundo Martà de Liberación Nacional, FMLN, (guerrilleros
marxistas) en agradecimiento a sus gestiones.
Pero esa capacidad de negociador le sigue por cualquiera de
sus destinos. Legó a Quito y en menos de dos años le tocó
estar en el centro de la tormenta como representante de uno de
los paÃses garantes del Protocolo de RÃo de Janeiro.
Reconoce que el tema Ecuador-Perú no es nada fácil. SonrÃe y
niega cuando le preguntamos si los paÃses garantes tienen
inclinada la balanza hacia el lado peruano, pero afirma que
existe un gigantesco esfuerzo de esas naciones para empujar el
proceso de paz.
El embajador Romero subraya que el momento histórico es el mas
propicio para avanzar hacia la paz definitiva entre los dos
pueblos y admite que Estados Unidos está muy interesado en que
las negociaciones culminen con éxito para los dos paÃses.
Aclara, eso sÃ, que todo depende de la voluntad de los dos
estados, por eso es tan importante esperar a saber cuál será
la actitud del próximo gobierno ecuatoriano en relación con el
tema.
Justamente cuando se abren los sobres en Brasilia y la tensión
y la expectativa crecen en Quito y Lima, se produce nuestro
diálogo con el jefe de la diplomacia norteamericana en el
Ecuador.
"Neutralidad estricta"
-¿Cómo ve los EEUU. las negociaciones entre Ecuador y Perú?
En nuestro paÃs existe la idea de que la balanza está a favor
de Perú, en la medida en que hay presión para que el tema se
arregle sobre la base del Protocolo de RÃo de Janeiro.
-Sà también en Perú se pueden encontrar bastantes peruanos que
dicen que mi paÃs y los garantes se inclinan hacia el Ecuador,
este es más o menos el precio del ingreso a este club tan
honorable de ser garantes. Quiero decir también que nosotros
estamos cumpliendo muy bien nuestra tarea de ser neutrales.
Este no es un juego entre los sombreros blancos y los
sombreros negros, estamos tratando =de finiquitar este
problema para lograr una resolución duradera, a través de una
neutralidad estricta, y no es tan fácil hacerlo. Y nosotros
no hacemos, a veces, lo que quieren los ecuatorianos, pero
tampoco lo que quieren los peruanos.
¿El paÃs más poderoso de la tierra está presionando al
gobierno ecuatoriano para que se arregle pronto el problema?
-Nosotros no le presionamos. Les hablamos hasta intentar
convencer a la gente, pero operamos dentro de un contexto
hecho por ustedes.
No obstante, si ustedes no nos ven convenientes para continuar
con nuestros servicios, bueno... podrÃamos salir en esas
circunstancias. Pero si nosotros tomamos el papel de
garantes, vamos a seguir adelante con una imparcialidad
bastante fuerte. Yo puedo decirles que hay un interés
sumamente alto de mi gobierno porque por primera vez se
enfrente el problema a fondo.
Vamos a tratar de terminar con todo eso y lograr una mejor
estabilidad polÃtica entre los dos paÃses. Pero, a nosotros,
que estamos más lejos del problema fronterizo entre ustedes y
el Perú, que los otros garantes, quiere decir que nos toca
directamente, es que es algo que quisiéramos hacer para darles
una mano en cuanto a la resolución de su retiro.
-Ustedes ven el problema Ecuador-Perú como un obstáculo para
el desarrollo de Ecuador. Ene se sentido, ¿verÃan con buenos
ojos que se arregle, de la forma que sea, pero que se arregle
el problema, definitivamente?
-No queremos conflictos en nuestro hemisferio, tampoco
nosotros lo premeditamos ni mucho menos, pero cuando se habla
de otros conflictos, como en Irlanda del Norte, nos toca más
directamente por muchas razones histórica. Igual con Bosnia,
donde hubo muchÃsimos muertos. El conflicto que ustedes
tuvieron con Perú, gracias a Dios, fue localizado en la
jungla, prácticamente sin bajas civiles. Fue mucho más
distinto, en este sentido, pero nosotros quisiéramos hacer
todo lo posible, siendo amigos de Perú y también de Ecuador,
para avanzar con los garantes en las negociaciones y nosotros
colaborar muy bien.
Para mà ha sido un gran privilegio colaborar, tan
estrechamente, con los embajadores de los otros paÃses.
-Con la experiencia que usted tiene como negociador, en el
caso de El Salvador, por ejemplo, ¿ve reales posibilidades de
que se arregle pronto y definitivamente este problema?
-Buena pregunta... SerÃa difÃcil calcular fechas y cosas asó
porque, naturalmente, en primer lugar no se sabe quién será el
próximo presidente ecuatoriano, su actitud sobre esto y
también sus propias prioridades. Yo no sé si para él este
problema serÃa la primera, la tercera o la cincuentésima
prioridad. Este es el ingrediente más desconocido. Pero, en
cuanto a los pueblos, en general, yo veo un gran ánimo de
negociar hasta terminar el asunto y limitar las fronteras.
¿La gira de Warren Christopher por los paÃses garantes fue una
muestra de que EE.UU. quiere resolver el problema y ser el
protagonista del acuerdo al que se puede llegar?
-SÃ, el tema del conflicto entre ustedes y Perú ocupó, en cada
de reunión del Secretario de Estado en Brasilia, Buenos Aires
y Santiago, una posición muy clara en las charlas entre los
dos cancilleres en las tres capitales, lo que quiere decir que
para nosotros es importante. Y más importante aún es que
Ecuador y Perú logren la paz con el aporte de los paÃses
garantes y los vecinos de su propio hemisferio. Eso es algo
sumamente lindo porque no tuvimos una infraestructura como la
OEA o como la ONU, antes, solamente nosotros, que somos paÃses
garantes del Protocolo de RÃo. Pero, hay que tomar en cuenta
también -yo estaba pensando en eso ayer- que el Protocolo de
RÃo tiene más vigencia en años que las Naciones Unidas y la
OEA.
-Es posible que, conocidos los impasses entre Ecuador y Perú
se estanque el proceso, dado que se va a ver que Ecuador y
Perú tienen posiciones jurÃdicas, históricas y geográficas muy
contrarias. Como paÃs mediador, ¿qué harÃa EE.UU, en ese
momento, si se estancan las conversaciones?
-Mire, nosotros les hemos dado una mano a ustedes y los
peruanos para que culminen en el acuerdo recién firmado.
Es importante el hecho de que, en primer lugar, ningún paÃs
puede o podrá vetar los impasse del otro, eso es algo
fundamental. En segundo lugar, ningún paÃs podrá añadir otros
impasses., Eso también es fundamental para resolver el
problema y no poner más quejas en la mesa después. Entonces,
ahora tenemos a las dos listas de impasses manejables, que no
son "guÃas telefónicas" tampoco, porque son muy precisos.
-Pero en la eventualidad de que se estanquen las
conversaciones, ¿ustedes tomarÃan una acción mucha más
decisiva para acercar a los dos paÃses?
-Es bastante difÃcil decir lo que pasará en este sentido, pero
nosotros vemos con mucha satisfacción la entrega de los
impasses, nos gustarÃa ver las charlas alrededor de los
procedimientos de las negociaciones, el cómo de las
negociaciones en los próximos meses. Pero, vemos con bastante
satisfacción la velocidad en las reuniones entre generales,
ahora entre presidente, cancilleres, y el suspenso de lo que
está comenzando también, en términos de los acuerdos. Yo
espero que van a aceptar públicamente los resultados como un
paso adelante. (EXPRESO) (P.3)
en
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Publicado el 08/Marzo/1996 | 00:00