Volcan Los Hospitales Tambien Tienen Un Plan


Publicado el 22/Octubre/1998 | 00:00

Quito. 22 oct 98. Dos grupos están definidos: los que están en
zona de riesgo y los de apoyo. El de la Policía y el
Metropolitano están listos. A todos los médicos de Pichincha
se les pidió disponibilidad total.

Los hospitales de Quito, tanto públicos como privados, ya
tienen planes de desastre y comités encargados de organizar la
logística necesaria para la eventual erupción del volcán.

Tácitamente existen dos grupos: los que están en zonas de
riesgo y los que no, pero por su tamaño son básicos en la
atención de emergencias.

En el primero se hallan el Hospital de la Policía, el
Metropolitano y la Clínica Internacional, porque están en una
de las rutas previstas de un posible flujo de lodo. En menor
grado de peligro están el Hospital Enrique Garcés, del sur y
el Hospital Pablo Arturo Suárez, del norte de la ciudad. Ambos
por hallarse en las laderas del Pichincha.

En esta diferenciación los hospitales Eugenio Espejo, Baca
Ortiz y Militar están fuera de zonas de riesgo y por lo tanto
se convertirán en centros de albergue y transferencia de las
otras casas de salud.

Todos los hospitales públicos tienen planes similares pues la
Dirección Provincial de Salud promovió reuniones en
coordinación con el sistema 911 o Red de Emergencias Médicas y
la Cruz Roja.

Los hospitales por lo general no disponen de ambulancias para
retirar pacientes de lugares de crisis, pero el público podrá
contar con alrededor de 30 entre las de la Cruz Roja y las
instituciones que forman parte de la Red. Además, ya tienen
radios de onda corta en sus secciones de emergencia.

Ernesto Mantilla, director del hospital Eugenio Espejo,
comenta que el personal se preparará a través de reuniones que
realizará cada jefe de servicio. Los jefes forman parte de un
comité de desastres que elaboró el plan.

Para el momento del desastre, están ofrecidas las
instalaciones para los hospitales en zonas de riesgo. Según
Mantilla, estarán disponibles ocho camas de Cuidados
Intensivos, los 12 quirófanos y 300 camas para hospitalización
que quedarán libres cuando en la alerta naranja se evacúen los
pacientes en menor estado de gravedad.

En el viejo hospital se pueden albergar 30 pacientes y también
habilitar 80 camas en la antigua área de traumatología. Como
el sector público carece de medios para su propio desempeño en
los servicios de salud, las instituciones que encarguen
pacientes, "tendrán que llegar con su personal, insumos y
equipos ligeros pues el hospital solo puede ofrecer el área
física, el sistema de energía, el agua potable, el oxígeno
comprimido y equipos pesados".

El jefe del Departamento de Emergencia y Cuidados Intensivos,
del Hospital Carlos Andrade Marín, Carlos Salvador, está al
frente del comité de desastres. En esta casa de salud, dentro
de la alerta naranja, el plan incluye la evacuación parcial de
pacientes menos graves, la concentración de los graves en una
sola área, la duplicación de personal médico y paramédico de
turno en emergencias. La ocupación de este hospital es total
en sus 670 camas, pero se prevé que se podrán dar las altas a
cerca de 600.

En alerta roja los hospitales prevén la designación de turnos
especiales de un neumólogo, un siquiatra, un cirujano y un
traumatólogo. El Espejo, por ejemplo, cuenta con cuatro
ambulancias para atender llamadas de los afiliados al
Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social. De acuerdo al
instructivo de emergencias, el hospital atenderá más de las 24
horas a las personas cuya vida corra peligro.

Salvador aseguró que en su hospital ya se tomaron medidas para
disponer de los medicamentos suficientes para una emergencia
de este tipo.

Los médicos también quieren poner su cuota en la prevención.
El Colegio Médico de Pichincha dispuso en una reunión
realizada la semana pasada que todos los galenos de la
provincia permanezcan en disponibilidad total.

El Hospital Militar atenderá cualquier emergencia. Se busca un
convenio con el Ministerio de Salud para que éste cubra los
costos de los pacientes civiles, siempre que se trate de
emergencias. Además, se han creado grupos de trabajo para
laborar por doce horas cuando se decrete la alerta naranja.

En Alerta Naranja
Los centros hospitalarios tendrán planes para su personal y
protección de pacientes.

Con los pacientes *

Se restringirán los ingresos de casos que puedan ser tratados
en forma ambulatoria y las cirugías programadas y solo se
recibirán emergencias. Los enfermos que se hallen
hospitalizados serán dados de alta siempre que sea posible.

Los arreglos *

Se realizará el sellado de ventanas y puertas con cinta
adhesiva, cobertura de cisternas de agua potable y
abastecimiento de reservas de agua para una o dos semanas,
según la capacidad disponible. Protección del mobiliario, como
equipos de laboratorio que pueden dañarse con la ceniza.

Las provisiones *

Se preparará la provisión de suficiente combustible para
proveer de energía eléctrica, con plantas de emergencia, a las
áreas críticas como cuidados intensivos, neonatología,
quirófanos y emergencia. Será el momento para adquirir los
suministros de alimentos para el personal y los enfermos.

Los simulacros *

Durante la alerta naranja también se podrán efectuar
simulacros y distribución de equipos de protección como
mascarillas y gorras para el personal. Se trata de operativos
similares a los que se deben aplicar en industrias, edificios
y demás centros donde trabajen o vivan varias personas. La
Cruz Roja y el Cuerpo de Bombreros asesoran en esta gestión.

En Alerta Roja

Los turnos se doblarán. Las provisiones de agua y energía
eléctrica son las principales.
Turno reforzado *

El personal que se halle de turno tendrá que permanecer ahí
por el tiempo que sea necesario sin salir. Los equipos de
guardia de emergencia se reforzarán con el doble de personal,
que normalmente consiste en médicos residentes de los
postgrados de diferentes especialidades y también con los de
turnos normales.

Emergencia *

En el Hospital Eugenio Espejo, los recursos humanos entrarán a
laborar en la emergencia, según el número de víctimas. Hasta
50 víctimas, fase uno, se hará cargo solo el servicio de
Emergencia. Entre 50 y 200 víctimas, en fase dos, entrarán los
quirófanos y la terapia intensiva. Si hay más de 200, el
hospita, incluidos los pisos de hospitalizacióN, ingresará en
fase tres.

La distribución *

Las mascarillas de tipo industrial serán distribuidas solo
para el personal de mantenimiento y seguridad que esté
encargado de despejar los techos y corredores.

Servicios listos *

El Hospital Militar tiene cisternas de agua para 72 horas y
está prevista la compra de agua de reserva, pero además,
dispone de pozo y tratamiento de agua. Habrá brigadas para
limpieza de terrazas. Ya hay fundas para la ceniza y lugares
donde depositarla. Dos plantas de luz para quirófanos, zona de
hospitalización, rayos x y laboratorio están bien.

Las alternativas

En caso de gravedad el Hospital Metropolitano, por ejemplo, se
trasladaría a Tumbaco
Las medidas *

Los dos centros de salud más concurridos ubicados en la zona
de mayor riesgo, al final de las quebradas de la Rumipamba,
han hecho planes que les permitirían responder en el peor
escenario posible, es decir los aluviones.

Los lugares *

El mayor Nelson Argüello, director del Hospital No. 1 de la
Policía Nacional, señaló que si la erupción es de grandes
dimensiones, está previsto el desalojo progresivo de los
pacientes hacia varios albergues. Estos son: la Escuela de
Estado Mayor ubicada en el Valle, el Centro de Adiestramiento
Antidrogas de Carcelén y la Unidad de Vigilancia Norte, en el
Parque de los Recuerdos.

Los traslados *

Los pacientes de cuidados intensivos, serán trasladados
durante la alerta naranja a la Clínica La Primavera en
Tumbaco. En la alerta roja, los equipos que puedan serán
trasladados al segundo piso del hospital y en él solo quedará
la guardia de seguridad. Si la erupción no es muy fuerte, solo
se evacuará a la Escuela de Estado Mayor y el resto de
personal se quedará brindando servicio a la comunidad.

El Metropolitano *

Por su lado, el director del Hospital Metropolitano,
Wellington Sandoval, contó que para el caso de alerta roja, la
evacuación está organizada según los tipos de pacientes. Los
más críticos irán al Hospital Militar y a clínicas no
afectadas. Los pacientes que estén en condición de alta, irán
a sus casas en donde recibirán seguimiento del personal
médico. El hospital se trasladaría, con los equipos más
necesarios, al valle de Tumbaco a clínicas de la zona. (Texto
tomado de El Comercio)

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