Washington. 17 may 2001. El Departamento de Estado entregará $882
millones a los paÃses afectados por el narcotráfico en Colombia.
El Departamento de Estado norteamericano presentó ayer la polÃtica de
EEUU hacia la región andina, con la que trata de aislar el impacto del
narcotráfico en Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Venezuela, Panamá y
Brasil, en las economÃas de esas naciones y en sus instituciones
democráticas.
Para este hecho, EEUU entregará $882,9 millones a los paÃses que se
verÃan afectados por el Plan Colombia.
El programa, anunciado por el presidente George W. Bush el mes pasado en
la Cumbre de las Américas en Quebec, constituye un complemento del Plan
Colombia del presidente Andrés Pastrana, para el cual EEUU ya habÃa
comprometido ayuda económica y militar por $1 300 millones, indicó ayer
William Brownfield, subsecretario de Estado Asistente para el Hemisferio
Occidental.
La iniciativa, presentada por primera vez en detalle por el Departamento
de Estado, busca apoyar esfuerzos de los Gobiernos de Ecuador, Bolivia,
Perú, Panamá, Brasil y Venezuela para fortalecer las instituciones
democráticas, fomentar el desarrollo y crear empleos alternativos para
alejar a los campesinos de los cultivos ilegales, dijo Brownfield.
Estos objetivos son acompañados por un endurecimiento del combate al
narcotráfico, sin el cual habrÃa pocos incentivos para alejarse del
cultivo de la coca, explicó Michael Deal, administrador asistente
interino para América Latina de la Agencia de EEUU para el Desarrollo
Internacional (USAID).
De los $889, 2 millones, $399 millones se asignan a Colombia como
continuación de la asistencia que EEUU presta a ese paÃs en la puesta en
marcha de su Plan Colombia. Esa ayuda se divide en $146,5 millones para
programas de desarrollo económicos y sociales, y $252,5 millones para
seguridad y lucha antidrogas.
Los otros beneficiarios son Bolivia, que recibirá $143,48 millones;
Ecuador, $76,4 millones; Perú, $206,15 millones y Venezuela, $10,4
millones; asà como Brasil, $26,18 millones y Panamá $20,5 millones.
La región andina "continúa produciendo virtualmente toda la cocaÃna del
mundo y un porcentaje al alza de heroÃna, lo que representa una amenaza
directa a la salud pública y a la seguridad nacional de EEUU", añadió
Brownfield.
El programa, identificado originalmente como la regionalización del Plan
Colombia, representa un enfoque más balanceado, añadió el subsecretario
de Estado.
En efecto, el financiamiento asignado se divide entre medidas de
seguridad y policÃa, por un lado, y desarrollo económico y social y
fortalecimiento de las instituciones, por el otro, explicó.
Al diseñar su polÃtica para esa región, el Departamento de Estado ve
todos esos problemas interrelacionados y considera que "la lentitud de la
economÃa produce inquietud polÃtica que amenaza a la democracia y
proporciona mano de obra para la producción y el tráfico de narcóticos y
los grupos armados".
La propuesta del Gobierno está ya siendo estudiada por el Congreso de
EEUU, y se espera que obtenga su aprobación. La estrategia se completará
a nivel nacional con programas para la reducción de la demanda de drogas
en EEUU. (AFP-HOY)
Propósitos
- Los fondos propuestos serán para la erradicación de cultivos, lucha
contra el tráfico de drogas, interdicción y desarrollo alternativo. Los
recursos se verán incrementados con cuentas de asistencia económica para
el fortalecimiento de la democracia y el crecimiento económico.
- El Departamento de Estado, trabajando con otras dependencias
estadounidenses, se asegurará de los siguientes logros:
-Reducción de la producción de coca en Colombia en un 30% para el año
calendario de 2002, comparado con los Ãndices de 2000.
- Eliminación de la producción ilÃcita de coca en Bolivia hacia fines del
año calendario de 2002.
- Negociar metas revisadas para el control de la coca y amapola con el
nuevo Gobierno del Perú que asumirá el poder en julio de 2001.
- Establecer metas significativas, agresivas, logrables y cuantificables
para los esfuerzos contra las drogas en otros paÃses de la región hacia
el 15 de agosto de 2001, a ser usadas en la ejecución de programas en
2002. (AFP)
La Casa Blanca ve en el narcotráfico una amenaza para las democracias
WASHINGTON.- En medio de la pérdida de fe en la democracia, se puede
observar en la región andina "un aumento de los polÃticos que buscan, o
aceptarÃan, soluciones no democráticas", advierte el Departamento de
Estado.
En Perú, el Gobierno que será electo en junio "afrontará el desafÃo de
reconstruir instituciones democráticas que fueron deliberadamente
debilitadas durante el Gobierno del ex presidente Alberto Fujimori".
En Ecuador, la democracia es amenazada por "movimientos populistas e
indÃgenas crecientemente radicales, alimentados por una crisis
económica".
La rebelión de enero de 2000, que llevó a la remoción por medios
inconstitucionales del presidente Jamil Mahuad, "podrÃa volver a
repetirse en el futuro cercano, si continúa la erosión de los esfuerzos
de reforma estructural".
Ese ambiente ha producido cuatro presidentes en cinco años.
Bolivia atraviesa un perÃodo turbulento, con grupos radicales que el
último año lanzaron violentas protestas con graves perjuicios para la
economÃa y erosión de la Gobernabilidad. Entre esos grupos figuran los
cocaleros que pretenden obligar al gobierno a suspender la erradicación
de los cultivos ilegales.
En Venezuela, la polÃtica de EEUU es continuar trabajando con el Gobierno
del presidente Hugo Chávez "en asuntos de interés mutuo, incluyendo
ciertos aspectos de cooperación antinarcóticos, reforma judicial,
comercio y medio ambiente, y canalizar ayuda a organizaciones privadas
que trabajen por el fortalecimiento de la democracia", dice el documento.
(AFP) (Diario Hoy)