Guayaquil. 31 may 99. Tras un largo historial de evasión,
corrupción, informalidad e influencias políticas, a partir de
mañana la CAE (Corporación Aduanera Ecuatoriana) tiene el reto
de cambiar esa mala imagen que por décadas se apoderó de las
aduanas del país.

El hecho de que diariamente por las aduanas circulen miles de
dólares, hizo que se convierta en la gallina de los huevos de oro
más deseada y a la vez en la manzana de la discordia de muchos.

Para los actores de la actividad aduanera, la CAE, manejada por
el sector privado por primera vez en su historia, es el último
recurso para alcanzar la tan ansiada modernización.

Para dar paso al sector privado, los militares, quienes
comenzaron su administración desde febrero del 98, con el firme
propósito de ponerle un alto a la corrupción, emprenden su
retirada con la frente en alto y con la certeza de haber hecho
un buen trabajo.

``Dejamos las aduanas en un buen nivel, mentiría si digo que
están en un nivel de excelencia, porque el tiempo que se necesita
en un proceso de saneamiento es mayor del que hemos estado (trece
meses)', expresó José Lascano, gerente general de la CAE.

Aseguró que la labor realizada sirve como punto de partida para
que la Corporación siga adelante. ``La CAE tiene una buena
plataforma en qué apoyarse; debe analizarla de la mejor manera
y aprovechar las facilidades que hoy tiene la aduana para poder
impulsarse hacia un mejor futuro', exclamó.

Esta opinión coincidió con el pensar de Ramiro Pita, presidente
del Directorio de la CAE, quien afirmó que usarán el informe de
labores de los militares como plataforma de trabajos futuros.

Pero también dejó en claro que desde mañana se entrará a hacer
una revisión completa de la gestión aduanera, y que ya hay un
equipo designado para hacerlo.

Listo plan de acciones

Pita anunció que existe un plan de acciones con metas a corto y
largo plazo, cuyos resultados podrán notarse en el primer
cuatrimestre de gestión. Dentro de este plan, inicialmente, en
las primeras ocho semanas no se contemplan cambios estructurales.

``En la primera etapa del plan de acciones no habrá
modificaciones a la estructura global de la gestión aduanera,
pero ya pedimos a la Presidencia de la República que en la
segunda quincena de julio nos reunamos para presentar la gran
redefinición del modelo aduanero', anticipó.

Pita informó que el plan de acciones abarca dos años, incluyendo
la redefinición de tecnologías, informática, automatización y
también la reestructuración y reeducación del personal.

La misión principal para la CAE, resaltó, es modernizar las
aduanas no concesionarlas, pues eso es una decisión de gobierno.

``Es para confirmar eventuales o posibles fallas, lo ideal es no
encontrar ninguna. Donde sea necesario el directorio hará
modificaciones o correctivos', dijo.

Principio de buena fe

Un cambio que contempla el plan de acciones es la aplicación del
principio de buena fe. ``Es un concepto utilizado por las aduanas
modernas y eficientes', exclamó.

Al principio de la buena fe, indicó, va encadenado un cambio en
la práctica y en los procedimientos de sanción, así se puede
bajar el nivel de inspección, pero cuando haya actos de fraude
las sanciones tendrán que ser drásticas.

El principio de buena fe es el eje del cambio de la práctica
aduanera; o se toma ese concepto o se lo deja, y si se lo deja
es porque se va hacia una aduana más personalizada, dijo.

Al combate de la corrupción

El general José Lascano, al frente de la gestión durante los
trece meses de permanencia, aseguró que se logró controlar la
corrupción en el 70%, quedando un rezago de evasión del 30%.

Mirando retrospectivamente, ``considero que nosotros hemos
avanzado más allá de nuestras expectativas. La evaluación arroja
resultados positivos en el ámbito de disciplina, corrección y
respeto a la institución', resaltó.

Lascano detalló que se mejoró el aspecto técnico, de
infraestructura, también las recaudaciones de tributos que por
producto de la crisis nacional bajaron en gran medida.

Lascano recordó que la gran barrera que se tuvo que superar fue
la falta de conocimiento de la aduana. ``vinimos solo para unos
días, para solucionar un problema presentado sin tener la
preparación de ocho meses de la CAE, pero la superamos',
comentó.

Quejas por doquier

No obstante, centenares de quejas del comercio importador por
actos administrativos irregulares y con vicios de ilegalidad
expedidos en la gerencia de la CAE, llevaron a que la Cámara de
Comercio de Guayaquil presente los documentos que sustentan las
denuncias.

El gremio comercial dice que se sienten afectados por las
arbitrariedades cometidas en la expedición de títulos de crédito
y multas.

Se está imponiendo multas por supuestas contravenciones expresó,
y que las fijan sobre el 10% del valor de la importación cuando
lo permitido es solo del 5%.

Denunció que se está tratando de crear ``una falsa imagen de un
afán de recaudación tributaria emitiendo 1.600 títulos de crédito
sobre unos 5.000 millones de sucres que no responden a la
realidad, y que se pretende dejar como herencia a las nuevas
autoridades una hipotética recaudación'.

¿Cómo se financiará?

La Corporación Aduanera Ecuatoriana (CAE) se financiará con el
3% de las recaudaciones tributarias por impuestos y derechos
arancelarios que recaude el Estado, según la Ley de Aduanas, en
el artículo 118.

También, con la totalidad de los valores recaudados por concepto
de tasas por servicios aduaneros; con los valores recaudados por
contratos, licencias y regalías que otorgue la Corporación; con
los fondos no reembolsables provenientes de organismos
internacionales y con otros ingresos no previstos.

Según la entidad aduanera, se estima que se manejarán
aproximadamente unos 3 millones de dólares mensuales para el
financiamiento de la CAE.

Entre el descontento y el conformismo

Para Guillermo Guerrero, presidente de la Asociación de Depósitos
Comerciales Públicos, la mejor y única herencia o mérito de la
labor militar es la disciplina.

A través de la disciplina, dijo, se cumplió con los
procedimientos, a la vez se cumplió con la ley y el Estado
recibió sus remuneraciones.

Sin embargo, recordó los problemas: Hubo líos con los títulos de
crédito, con las guías de movilización, con las garantías y otros
aspectos que terminaron demorando el proceso y encareciendo los
productos.

Por ejemplo, indicó, un cliente que trae materia prima, pero el
barco llega a Guayaquil, para hacer el trámite de traslado le
piden hasta tres garantías adicionales, lo que resulta muy caro.

Exigen que un contenedor en lugar de ir a depósito pase por la
aduana en Quito, ``en ocasiones me tocó llevar contenedores de
Quito a Ambato', comentó.

Con las guías de movilización también hubo problemas, insistió,
``un cliente trajo (importó) un vehículo que tenía que llevar a
Quito y nos pararon por supuesto incumplimiento de trámites.
Hasta que se aclaró el asunto ya al cliente le había costado seis
días adicionales de almacenamiento y nosotros (Almagro) tuvo que
indemnizarlo con 800 dólares'.

Mientras tanto, dijo, los militares hasta hace poco afirmaban que
los mayores irregularidades se hayan en los depósitos
comerciales, valdría preguntar, si ese es el caso ¿por qué no los
han sancionado?

Reynaldo Camaño, presidente de la Asociación de Despachadores de
Aduana, expresó que la labor militar ``no fue gran cosa, tuvieron
muchos errores pero hay que reconocer que en ciertas áreas
estuvieron bien como en Comprobación'.

Sin embargo, dijo, la aduana ecuatoriana está a la cola en
relación a otras, las únicas que no cuentan con teledespacho son
Venezuela, Nicaragua y Ecuador.

Camaño estimó que los militares tendrán problemas ya que los
importadores presentaron denuncias formales a la CAE, respecto
a irregularidades en la emisión de títulos de crédito o
reliquidación de tributos y multas indebidas.

Crónica de una misión militar

Llegaron de improviso el 19 de febrero de 1998 como el último
recurso para controlar el descontrol de la corrupción en la
aduana. Su presencia se hizo sentir a todo rigor y tal cual
operación militar en territorio enemigo, fueron cayendo los
informales, convirtiéndose en el primer punto a favor de las
Fuerzas Armadas en la administración aduanera.

El segunto punto positivo fue la imposición de la disciplina en
la tramitología de documentos para importaciones.

Sin embargo, el desconocimiento y la inexperiencia en temas
aduaneros originaron demora en los trámites, la acumulación de
contenedores en el puerto y las consiguientes confrontaciones,
desacuerdos y quejas entre los militares y los actores aduaneros.

Detectan falsificaciones

La misión militar era controlar la corrupción sin que predomine
el cómo, y fueron saliendo a la luz alteraciones y
falsificaciones de facturas y firmas.

También se descubrió una red de cómplices entre el personal de
la Autoridad Portuaria de Guayaquil, del Sistema de Vigilancia
Aduanera, de las verificadoras, de los permisionarios,
estibadores, importadores, del departamento de comprobación de
la aduana y parte de los empleados de la firma IBM.

Se determinó que el sistema de robo utilizado fue a través de
declaraciones aduaneras subfacturadas, del túnel, de
falsificación de documentos, autorrobo, según las investigaciones
militares efectuadas desde febrero de 1998.

Los pasos están dados y ahora el sector deberá prepararse para
la modernización. (Texto tomado de El Universo)
EXPLORED
en Ciudad Guayaquil

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