El Cajas Lo Que No Se Dijo


Publicado el 24/Julio/2000 | 00:00

Quito. 24 jul 2000. Diez años después, de que el Ecuador se
conmocionara con las supuestas apariciones de la Virgen María a
Patricia Talbot, el misterio parece develarse.
Por Paulina Trujillo.

El lugar ya no es el mismo. A tres horas de Guayaquil y viajando
por la vía Molleturo-Naranjal cuya carretera no está en buenas
condi-ciones se llega al valle del Cajas, un paraje ubicado a 27
kilómetros de Cuenca, donde 10 años atrás se congregaron miles de
ecuatorianos para escuchar el mensaje de -en ese entonces,
estudiante del colegio religioso Rosa de Jesús Cordero- Patricia
Talbot Borrero, que supuestamente comunicaba en nombre de la
Virgen María.

Hoy, las multitudinarias manifestaciones de fe que movilizaron al
Ecuador entero, se han reducido a una mediana procesión que se
lleva a cabo los primeros sábados de cada mes, y aunque Patricia
Talbot ha guardado un religioso silencio desde entonces, la
Iglesia Católica ecuatoriana, cada vez que se toca el tema, señala
enfática y terminante que en los sucesos del Cajas no hubo
presencia divina.

El episodio se fue poco a poco convirtiendo en parte de la
historia local y de las creencias populares ecuatorianas, pero así
mismo, se fueron perdiendo en la frágil memoria de la gente. Hasta
ahora, en que 10 años después de la última aparición, surge un
inesperado estudio técnico que cuestionaría lo que supusieron
miles de ecuatorianos. Y que pese a que nunca se había hecho
público, habría influido en que las apariciones de la Virgen
dejaran de suceder.

Un poco de historia
Casi un año después de que Patricia Talbot de 16 años de edad, le
confesara a su madre que fue visitada por la Virgen María, ésta le
habría pedido que se dirigiera hacia la montaña para orar. Según
la joven, que iba acompañada de su amiga Bernardita Jerves, fue
guiada por signos hasta el Cajas, un ancho valle rodeado de
montañas y cerca de un arroyuelo, donde supuestamente se le habría
pedido que levantara un lugar de oración con las estatuas de la
Virgen María y su hijo Jesús. Desde entonces las supuestas
apariciones tuvieron lugar con movimientos del sol, exudaciones de
imágenes y fotos milagrosas. Los supuestos mensajes fueron dados a
Patricia en estado de éxtasis, quien a su vez los comunicaba con
una voz distinta a la suya natural y con cierta entonación
española. El jardín de la Virgen Guardiana de la Fe, como fue
bautizada esa advocación, fue construido de acuerdo a las
indicaciones exactas dadas por "Pachi" quien a su vez decía
recibir órdenes de la Virgen María.

Con las apariciones se originaron masivas peregrinaciones que
literalmente movilizaron al país. Gente de todas partes del
Ecuador, de toda condición social y económica, viajó hasta la
región austral, personas a quienes no les importaba caminar 20
kilómetros en condiciones climáticas adversas. Se dio lugar a un
auténtico boom turístico, se realizaban tours, aparecieron guías
improvisados, mucha gente ganó dinero con la venta de imágenes y
puestos de comida. Los hoteles de Cuenca no daban abasto. Durante
la última aparición, el tres de marzo de 1990, se reportó la
presencia de 118 mil personas.

La Pachi

Hasta el día en que fue supuestamente escogida por la Virgen María
como la portadora de un mensaje divino, Patricia Talbot no era más
que una adolescente, perteneciente a una familia de la clase
media-alta cuencana, para quien la vida diaria transcurría entre
los amigos, su novio -y actual esposo- Andrés Vega, y su afición
al modelaje.

El 28 de agosto de 1988, día en que sus papás le anunciaron su
decisión de divorciarse, dijo que la Virgen se le habría aparecido
en su dormitorio a las 04H50 en medio de una luz brillante.

Para algunos, ella no era sino una chica desequilibrada que
buscaba con su historia, llamar la atención de sus padres y
desviarla de sus propósitos de separarse. Para otros, una joven
que fue fácilmente manipulada por su madre, una mujer religiosa,
con quien solía tener ciertos roces propios de la brecha
generacional, pero quien sin embargo se convirtió luego en su
confidente.

Según Talbot, la Virgen se presentaba ante ella como una persona
real a la que es posible tocar. La describía vestida con un manto
azul hasta los tobillos, de cabellos y ojos color miel, rostro
bronceado, nariz recta y pequeña. Con esta descripción fue
inicialmente dibujada y luego esculpida la estatua que actualmente
se puede observar en el valle del Cajas.

Patricia Talbot se convirtió en el centro de atracción de su
pequeña ciudad, su vida dio un drástico giro, que le llevó a
recluirse del mundo y a dedicar su vida entera a los mensajes de
la Virgen. Con el paso del tiempo, la vidente renunció después a
realizar estudios universitarios porque se dedicó por completo a
la oración y tal como reseña la nota del libro Las apariciones de
la Virgen en Cuenca, editado por Librería Espiritual "dejó la vida
superficial para entrar en una conversión profunda".

Actualmente ella sigue viviendo en Cuenca y está dedicada a la
industria del hierro forjado, tarea que comparte con su esposo,
con quien no han tenido hijos a lo largo de casi 10 años de
matrimonio.

Los guardianes de la VIRGEN

Paralelamente a la devoción de la gente por las apariciones de la
Virgen, surgió el grupo conocido como "Guardianes de la fe",
conformado por jóvenes que fungían como una especie de
guardaespaldas de la vidente, quienes ataviados con un brazalete
rojo y pasamontañas, impedían que los peregrinos se acercaran a
menos de 10 metros de Patricia, a quien rodeaba únicamente
personas pertenecientes a su entorno íntimo. Su dirigente era
Gastón Ramírez, arquitecto y ex concejal de Cuenca por el partido
Social Cristiano, quien llegaría a ser una figura estratégica del
movimiento y es actualmente el Secretario de la fundación
Guardianes de la Fe, funciones que son su única ocupación laboral,
pues abandonó su profesión para dedicarse por entero a difundir el
mensaje de la Virgen.

"Patricia es pariente lejana mía", cuenta para explicar su vínculo
con la joven. "Además, ella era parte del grupo de amigos de mi
último hijo. Cuando supe de este hecho, no podía creer que en
pleno siglo XX se le apareciera la Virgen a esta chica. Después
intervino también mi sobrina carnal Bernardita Jerves de Ugalde a
quien la Virgen también se le apareció por una sola vez. Las dos
formaron parte de un grupo de modelos de ropa folclórica, que
hacían giras. De esa forma viajaron a México y regresaron
señalando que la Virgen les había dado un mensaje en la colina del
Tepeyac. Les pedí que vinieran a mi casa y las filmé, con el
propósito de saber si era verdad o no, lo que afirmaban. Yo estaba
seguro que mi sobrina no me iba a mentir. No hubo contradicción en
absoluto entre las dos. En las cosas excepcionales solo hay dos
caminos, o son de Dios o son del diablo y el hecho de que a
Patricia, la Virgen le pidió que rece el rosario y que los
cristianos hagan penitencia, era signo de que es de Dios, porque
el diablo no va a pedir que se porten bien".

Ramírez es un hombre de unos 68 años de edad, de semblante
tranquilo, de hablar pausado, algo esquivo y lacónico. Por sus
palabras se aprecia que es un hombre sumamente católico. Él, un
hombre de fe, dice haber sido testigo de cosas que no se pueden
explicar, de una presencia divina. "No como una cosa excepcional,
pero la sentí, y he visto a Patricia en éxtasis, diciendo cosas
profundas en cuanto a altura teológica y filosófica. Ahora ha
madurado mucho. En ese tiempo no podía ser cosa de ella lo que
decía, incluso en una reunión con el actual Obispo y un teólogo,
ella explicó las dudas que todos teníamos. A lo largo de todo
estos años han venido muchos peregrinos y es destacable que desde
la firma de paz con el Perú, han llegado unos 1.500 más a visitar
el lugar. La gente dice que si las apariciones no son verdad, la
religiosidad de la gente es verídica".

El reacio Luna Tobar

Que Alberto Luna Tobar es un cura polémico todo el Ecuador lo
sabe. En ese entonces y cuando se desempeñaba como Arzobispo de
Cuenca, fue sin querer uno de los protagonistas de los sucesos,
que conmocionaron al país. A sus 89 años, no está escribiendo
ninguna autobiografía sino que, aún retirado y a pesar de su salud
un tanto mermada, se dedica a su labor pastoral. Su actitud de
entonces la mantiene hasta hoy, terminante, definida y clara: la
de espera. Cuando se toca el tema del Cajas, sin quererlo eleva su
voz y se apasiona: "Vinieron sobre mí queriendo derribar mi
posición, pero dije siempre lo que no estuvo bien. Hubo una
sicosis colectiva que vino de gente de fuera y no de Cuenca. La
Iglesia formó un tribunal con hombres muy preparados y serios que
estudiaron el caso. Lamento que la soberanía jurídica de la
diócesis, no fuera respetada por muchas personalidades que se
proclamaron frente al suceso. Nosotros hicimos lo que debíamos. El
tribunal lo presidió el padre Guillermo Andrade, vicario general
de entonces y, presionados en un momento dado por las fuerzas que
aceleraban la proclamación del hecho, hicieron una declaración en
la que decían, que hasta ese momento solo se podía hablar de algo
puramente humano". Gesticula sus manos y agrega: "El tribunal pudo
determinar que no hubo hecho sobrenatural allí", sostiene. ¿Y que
pasó con ese famoso voto de silencio que hizo Patricia Talbot?
"Una de las cosas que defendí en el asunto del Cajas era la
independencia de la persona involucrada en el asunto. Es necio
decir que se impuso un voto de silencio a Patricia, ella lo hizo
libremente delante del Obispo, porque quería una solemnidad, y
feliz o desgraciadamente, yo era el representante de la Iglesia en
ese momento y lo hizo ante mí".

En la actualidad, sin embargo, se ha autorizado la realización de
misas, tanto en el Cajas como en la sede de la Fundación,
monseñor. "Las cosas tienen su explicación. Pueden haberse dado
algunas licencias en virtud de circunstancias especiales. Esas
licencias no quieren decir de ninguna manera, una aprobación
definitiva de la Iglesia. La aprobación definitiva es de otra
naturaleza. La misa, la puedo autorizar en cualquier lugar
decente. Todo lugar del mundo es sagrado, ahora que declarar un
paisaje como sitio sagrado, no puede darse".

Otra cosa monseñor, en el jardín del Cajas, pegada sobre una
vitrina, hay una carta firmada por Gastón Ramírez que sostiene que
el santuario ha sido declarado como un lugar de indulgencia en el
año del Jubileo 2000 ¿es cierto eso? "Lamento decir que Ramírez no
es traductor de la voz de nadie, cuando eso esté firmado por el
Obispo yo acepto".

La danza del sol

Uno de los fenómenos que se dieron como consecuencia de la gran
cantidad de personas que peregrinaban rumbo al Cajas en la época
de las apariciones, fue la amplia cobertura que le dio la prensa
al asunto. Monseñor Luna comenta: "Un señor que presume de teólogo
y que estaba dentro de ese movimiento, delante de testigos, me
dijo que el sol estuvo a 20 centímetros de la cabeza de ellos. Y
yo les dije ¿todavía viven?, hasta las joyas que portaban se les
hubieran licuado ¿cómo va a ocurrir semejante cosa? Son hechos
absurdos que la emoción hace pronunciar, aún en personas que uno
piensa que deben tener más equilibrio y ciertos miembros de la
prensa que no quiero mencionar, ayudaron a ese dese-quilibrio",
apunta.

Carlos Vera, el periodista más popular de los noticieros de la
época, quien cubrió repetidamente el fenómeno del Cajas, da su
versión respecto a la llamada "danza del sol": "Yo grabé en vídeo
lo que alguna gente atribuía a una sicosis colectiva: el sol
moviéndose erráticamente, las manos de los fieles con polvo dorado
y el súbito despejarse de un cielo nublado y un haz de luz sobre
el jardín al momento del mensaje"".

"Personalmente sentí un magnetismo muy especial y apareció es mis
manos el polvo dorado. Me atribuyeron afán de rating y hasta
haberme convertido. Ni lo uno ni lo otro". Por otro lado Kira
Tolkmik, fotógrafa alemana radicada desde hace muchos años en el
país, quien estuvo casualmente ubicada junto a Carlos Vera el día
de la peregrinación, asegura no haber visto nada anormal en el
Jardín de la Virgen. "El sitio me dio la misma impresión que las
ruinas de Ingapirca. Coincido en que es un sitio de respeto, como
cualquier sitio de peregrinación, pero nada más. Pienso que lo de
Cajas fue una inmensa necesidad de un pueblo en emergencia, porque
ya ni siquiera hay políticos en quienes creer".

Finalmente, monseñor Luna agrega: "Siempre he creído que es muy
triste que lo religioso termine profanado por otras razones y
usted sabe que los grupos masivos que allí asistían, significaban
una inmensa inversión". Sin mencionar el gran auge turístico que
se dio a raíz de los sucesos.

Yo reitero que se dieron sucesos naturales que no son ordinarios,
eso fue lo que ocurrió en el Cajas. Todo el mundo sabe en Cuenca,
por eso la afluencia de cuencanos fue casi nula al lugar, que el
Cajas es un centro de energías telúricas inmensas. Todos lo
reconocen, de un momento a otro llueve, hace sol, se ven rayos,
pero eso no implica un hecho sobrenatural", dice en tono enérgico.
"Soy profundamente creyente, creo en el milagro diario de la
eucaristía. Eso es una realidad milagrosa. No creo en la mayoría
de los hechos milagrosos, a los que la gente recurre, como
solución a lo que humanamente se debió hacer y no se hizo. Y eso
es contra el sentido de la magnificencia divina. Dios no suple
fallas señora, ténganlo por seguro".

La voz de la Iglesia

Hace 10 años, la Iglesia actuó de manera mesurada, sin darle al
tema mayor importancia. De hecho, el 15 de marzo de 1990 la
Conferencia Episcopal Ecuatoriana se pronunció por única vez a
través de un comunicado que ratificó el culto a la Virgen María,
señalando también que "el sentimiento religioso es respetable, no
puede sin embargo identificarse sin más, con la fe cristiana", en
el mensaje se decía también que debía mantenerse la actitud de
reserva y discreción que es la que siempre recomendó la Iglesia.
El documento fue firmado en ese entonces por Antonio González
Zumárraga, arzobispo de Quito y José Mario Ruiz Navas, presidente
de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana. Con la serenidad que da
el paso del tiempo, monseñor Ruiz Navas acepta volver a tocar el
tema: "Menos mal que los obispos no fuimos cómplices de eso. Pero
no quiero herir a nadie, el único que tenía competencia para
pronunciarse era el arzobispo Luna Tobar y él fue muy claro en
indicar que no hubo hecho sobrenatural". Sobre los movimientos de
sol manifiesta: "Yo le digo una cosa: si mi abuelo hubiera visto
al Papa por televisión hubiese dicho que era milagro y eso era
pura ignorancia, porque en ese entonces desconocían las
posibilidades de transmitir imágenes. Cuidado con llamar milagro a
lo desconocido. Dios ya nos dijo todo lo que tenía que decir y nos
habló en su hijo Jesús, eso nos lleva a todo lo que venga después,
no es nada nuevo, porque de lo contrario Jesús sería incompleto y
un juguetón, lo cual es un absurdo".

¿Por qué la Iglesia no fue más radical entonces? "Le tocaba a Luna
responder y él fue terminante, la Conferencia Episcopal lo
respaldó y no lo podía suplantar en esa responsabilidad que solo a
él le competía. Cada obispo en su diócesis tiene libertad.
Nosotros consideramos que su decisión fue seria. Y tenemos muy en
claro algo: eso no fue milagro. El pueblo no debe creer cualquier
cosa, no confundamos fe con religiosidad".

Polémico informe

En 1990, tres personas llegaron a las oficinas del ingeniero en
electrónica, especializado en audio, Hugo Rekalde, en Quito. Eran
integrantes del grupo "Guardianes de la Fe", que fueron en busca
del perito para que realice los análisis técnicos de la voz de
Patricia Talbot, la intención de éstos era tener el veredicto
técnico para enviar este resultado al Vaticano. Rekalde aceptó la
tarea y viajó a Cuenca para grabar la voz de "Pachi" Talbot antes,
durante y después del trance en que caía cuando transmitía el
mensaje divino en los páramos del Cajas. El tres de marzo de 1990,
Rekalde estuvo en el Cajas durante una de las revelaciones
escuchadas por miles de personas y pudo grabar la voz de la
Talbot. "La primera duda que tuve fue por una conversación que
escuché dentro de una de las carpas instaladas en el sector",
recuerda. "Entre dos personas se decían que ya era hora de
comenzar la revelación, porque había amenaza de lluvia. Me
pregunté: ¿cómo es posible que ellos pudieran decidir el momento
de la revelación divina?".

Después, Rekalde fue uno de los conmocionados asistentes debido a
que es un hombre de fe y no detectó ninguna otra anomalía. El
problema lo descubrió en Quito, en sus oficinas, cuando revisaba
el vídeo. "Ahí descubrí que en el instante en que Patricia Talbot
entra en trance y comienza a emitir una voz que supuestamente es
la de la Virgen María, empieza a la vez una doble amplificación
del sonido conocida como sobreexcitación de audio", revela el
perito. ¿Qué significa esto? "La explicación a este detalle
técnico es que existían dos equipos de audio que emitían sonido o
lo que es igual, que la voz que emitía Talbot durante el trance,
era grabada y salía de una grabadora".

Más adelante en el vídeo, Rekalde encontró la respuesta a este
fenómeno. Él sostiene que cuando Patricia Talbot termina su
mensaje, se agacha y es abrazada por su novio, que siempre
permanecía a su lado. Momentos después, éste saca en medio de los
abrigos de la Talbot, una grabadora. "Este mismo vídeo se lo
enseñé a los Guardianes de la Fe, que vinieron días después a
buscar los resultados de mi peritaje", recuerda Rekalde, "y les
aseguré que si ellos volvían a reunir gente con estos propósitos,
yo los delataría ante el país. A partir de ese día se acabaron las
revelaciones".

Luego de su advertencia, Rekalde guardó silencio durante una
década, nunca le dijo nada a nadie. Vistazo lo encontró por
casualidad y tuvo que insistir mucho antes de que aceptara
mostrarnos su evidencia. Al ver el vídeo, la duda parece
despejarse: Andrés Vega saca de en medio de los abrigos de
Patricia Talbot una grabadora, que pasa a uno de los guardianes de
la fe que permanece esperando a su lado.

Han pasado 10 años de la última aparición, el silencio por parte
de Patricia Talbot se ha mantenido, la Iglesia sigue excéptica y
aunque el teólogo francés René Laurentin, que vino invitado por el
Movimiento Mariano Guardianes de la Fe se mostró positivo a los
hechos que investigó, las conclusiones solo le corresponden a la
Iglesia.

En lo que crédulos e incrédulos parecen coincidir es en el
principio de Gamaliel: "Si estamos peleando contra Dios estamos
perdidos, pero si eso es fraguado por hombres se acabará".
EL VíDEO FUE GRABADO POR UNO DE LOS GUARDIANES DE LA FE Y
ANALIZADO DESPUÉS POR UN PERITO EN SONIDO Y VíDEO. (Texto tomado
de La Revista Vistazo)

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