Quito. 11 nov 97. La educación es la piedra de toque, cuando
se trata de aplicar a la realidad las buenas intenciones. De
allí que, lo que la nueva Constitución que salga de la
Asamblea Nacional diga, deberá articular lo ideal con lo
posible y tener en cuenta veinte años de experiencia de una
educación proclamada como "obligatoria, laica y gratuita".

Algunas preocupaciones centrales sobre la educación para la
próxima Asamblea ya se han señalado: un presupuesto
inequitativo, un centralismo sin participación de la sociedad
civil, falta de evaluación de la calidad de la educación y la
persistencia del analfabetismo tanto general como funcional.
Diario HOY ha consultado para esta página a tres candidatos a
asambleistas vinculados a la educación - dos rectores
universitarios y un ex ministro- para continuar con el tema de
la educación en relación con la Asamblea. Los cuestionamientos
van en torno a cinco aspectos: el sentido de la gratuidad de
la educación; la calidad en la educación estatal y particular;
las exclusiones que contagian a la educación -particularmente
en el caso de las mujeres y las poblaciones rurales indígenas;
la autonomía universitaria; y la descentralización de la
educación, hoy encerrada en los límites del ministerio de
Educación en Quito.

SOY PRODUCTO DE LA EDUCACION PUBLICA

León Roldós, Rector de la Universidad Estatal de Guayaquil y
candidato a la Asamblea Nacional por la alianza
ID-DP-Socialista-Frente Amplio, reconoce que la educación
gratuita está establecida en la Constitución para los tres
niveles, escolar, colegial y universitario, pero que siempre
ha existido alguna forma de pago, ya sea por parte de los
padres de familia como de los estudiantes.

Sin embargo, dejaría el principio de la gratuidad si se le
agregaran dos elementos fundamentales: que el estado asegure
la transferencia automática para los gastos de educación al
igual que los de salud, para el pago al día de los educadores;
y que se garantice el equipamiento básico para universidades y
centros de salud, pues no es posible que se pierdan espacios
frente a la inversión privada.

Roldós ha comprobado que todo es cuestión de racionalizar y
administrar correctamente los fondos: "La universidad la tomé
con 2 meses de atraso en aportes al servicio social y mucho
más. Ahora estamos absolutamente al día y se paga a final del
mes. Además, en los últimos tres años tenemos un equipamiento
por cerca de 24 mil millones de sucres."

También cree en el diálogo entre el sector público, el Estado
y los servidores, como una práctica que permitiría obtener
beneficios por sobre las componendas políticas de siempre.

Conoce que existe una opinión general que desfavorece la
calidad de la educación fiscal. "Yo soy producto de la
educación pública, así que creo que la opción es buena. Hay
quienes, por politiquería, al interior del magisterio, la
quieren degradar. El gran reto aquí es rescatar la calidad de
la educación" afirma.

Asegura que en la Universidad Estatal de Guayaquil se está
trabajando en los aspectos cualitativos de la enseñanza, y que
los estudiantes de escasos recursos económicos podrán
elegirla, ante la que se ofrece en instituciones privadas.

"En la medida que la gratuidad sea una expresión demagógica y
que se crea que todo debe caer del cielo, siempre se afectará
la calidad", manifiestó.

HAY QUE REDEFINIR LA AUTONOMIA

Para el rector de la Universidad de Cuenca, Gustavo Vega
Delgado, candidato por el Movimiento Nuevo País, una gratuidad
masificante dentro de la educación es contribuir al deterioro
de la excelencia académica y, asi mismo, la educación laica
pierde capacidad competitiva.

Vega fue el principal impulsor, como rector de la Universidad,
de cambios al interior de este centro cuando puso en práctica
las denominadas "matriculas diferenciadas"

"La gratuidad completa no puede haber en la nueva
Constitución, porque estaría paralizando la autogestión. Tiene
que haber criterios de pago prudencial y, por supuesto, de
acuerdo al bolsillo de cada estudiante y familia", dijo Vega,
añadiendo que "el que no tiene, no solo que no debe pagar,
sino que debe ser becado" agrega.

Para Vega, no hay que satanizar a la educación estatal, ni
divinizar a la educación privada.

"Lo que tendríamos que hacer -afirma el candidato- es buscar
que el Estado, sobre todo, estimule la educación estatal; pero
debe también presentar el respaldo necesario a la educación
privada El Estado no debe ser proteccionista, paternalista y
sobre todo absorbente." "No me parece que se deba
subvencionar a aquellas entidades que tienen una filosofía de
mercado educativo", agregó.

En este punto, manifestó que es necesario que la Constitución
sobre todo aliente la educación laica y que premie a los
centros que hacen mayores esfuerzos. "No puede ser que
solamente se den aportes a las que más estudiantes tengan o a
las más politizadas", señaló en clara referencia a las
universidades del país.

Para Gustavo Vega la autonomía universitaria tiene que ser
redefinida, sin embargo es un principio siempre vigente para
la universidad. "El ejercicio de la autonomía moderna, exige
una consulta a la ciudadanía permanente y sus instancias para
poder hacer carreras y poder investigar", dijo.

En síntesis, la Universidad debe tener una separación de las
funciones del estado para que ejerza libertad de cátedra y no
tener presiones ni de gobiernos ni de partidismos politizados
interno.

Bajar el analfabetismo será importante siempre y cuando el
Gobierno trate mejor a los maestros, despolitice a la UNE.
"Hay que elevar gradualmente el presupuesto de la educación
con respecto al presupuesto general del Estado", señaló.

GRATUIDAD DIFERENCIADA

El ex ministro , Alfredo Vera, candidato por la Izquierda
Democrática, es partidario de una educación gratuita
diferenciada primordialmente a nivel universitario.

Es importante que el Estado mantenga la gratuidad de la
educación tal como reza en la actual Constitución, con un
añadido: debe ser diferenciada. Es decir, que paguen los que
puedan y se mantenga la gratuidad absoluta en ciudades
pequeñas que no pasen de 100 mil habitantes.

Vera sostiene que la educación pública está seriamente
afectada y que es de suma urgencia buscar mecanismos de
capacitación en el magisterio especialmente exigiendo un
título académico en Pedagogía.

Además, señaló, la evaluación constante de los maestros se
torna prioritario para que los ascensos de categoría no se den
simplemente por tiempo de servicio.

El actual candidato se muestra contrario a una
descentralización total de la educación. Explicó que la
descentralización adminitrativa de los docentes ya se viene
dando desde hace algún tiempo y se debe continuar, pero en
la misma estructura del Ministerio.

Sostiene que se debe mantener la educación privada pero con
un constante seguimiento del Estado.

En cuanto a las exclusión en la educación, el ex ministro
señaló que se trata de un problema que no se va a poder
resolver con una simple reforma constitucional. Desde hace
tiempo se viene planteando que el currículum tenga un
componente de la propia localidad, es decir, un currículum
urbano y otro rural.

Defendió además el derecho que tienen las diferentes etnias a
recibir la educación en su propio idioma pero que eso no
necesariamente debe constar en la Constitución sino en la ley.

Es importante además, que haya un porcentaje de flexibilidad
para adaptarlo también a la diferencia regional, y también a
la estructura social de la colectividad. (DIARIO HOY) (P.2-A)
EXPLORED
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