Chile: ¿lejos Del Paraiso?


Publicado el 01/Julio/1995 | 00:00

Quito. 07.01.95. Se ha venido hablando, de un tiempo hasta
acá, de la eficiencia del sistema de pensiones privadas que
opera en Chile desde hace 13 años y que, según se comenta, es
un ejemplo a seguir en materia de seguridad social privada.

Sin embargo, la experiencia del sector laboral chileno desde
1981 no ha sido lo suficientemente halagadora, según
representantes de ese sector, como para concluir en forma
general que ese es el camino adecuado para solucionar los
graves problemas que enfrenta la seguridad social que está a
cargo del Estado.

Para conocer qué sucede con los trabajadores chilenos, HOY
dialogó en Santiago con David Vásquez, dirigente nacional de
los Maestros y que tiene doce años de experiencia en el tema
de la seguridad privada.

Según Vásquez, el objetivo que perseguía la dictadura de
Pinochet era desligar al Estado de la pesada carga fiscal que
representaba la seguridad social, además de garantizar
liquidez al mercado de capitales local, autofinanciar las
pensiones de los jubilados y permitir que las Administradoras
de Fondos de Pensiones (AFP) tengan la capacidad de gozar
buenos retornos.

Según el entrevistado, el inicio de las AFPs fue un total
fracaso debido a la confusión y al escepticismo inicial, por
lo que la dictadura creó en 1983 el Instituto Nacional de
Pensiones, que regularía a todas las casas privadas de
pensiones; es decir, nunca el Estado dejó de asumir la carga
fiscal.

Para 1985, todos los trabajadores chilenos tuvieron la
obligación de afiliarse a una AFP, actualmente 21, y que
recaudan en total mil millones de pesos por mes (actualmente
poseen más de 20 mil millones de dólares en activos), dinero
que es íntegramente aportado por los trabajadores.

DINERO AL MERCADO DE CAPITALES

Los trabajadores deben aportar el 10 por ciento de su sueldo
mensual a la AFP, dinero que esta puede invertir en el mercado
de capitales. Aquí está el primer problema para Vásquez: los
trabajadores depositan su dinero como si fuera una cuenta de
ahorros con un interés pactado sobre el índice de inflación,
pero no reciben el interés extra que las AFPs obtienen de las
inversiones realizadas con el dinero de los trabajadores.

Las inversiones pueden hacerse en activos fijos (documentos,
por ejemplo) o en variables (empresas), pero el trabajador no
opina sobre si conviene que la AFP haga o no la inversión.

Luego, para recibir la pensión por concepto de jubilación,
tienen que transcurrir 30 años de servicio y 65 años de edad
en los varones y 60 en el caso de las mujeres, además de que
la jubilación es obligatoria.

Otro punto interesante es que el patrón o empleador no tiene
la obligación de cancelar mes a mes a la AFP el aporte (que es
dinero del trabajador) sino que puede esperar hasta seis meses
para hacerlo, y aquí surge la duda: ¿qué hace el empleador con
ese dinero que le descuenta al empleado y que se lo guarda
seis meses? Obviamente, dice Vásquez, no está guardado sino
ganando interés en los bancos sin beneficiar al trabajador de
manera directa.

Y el último punto es que, además, el trabajador aporta con un
3 por ciento extra de su salario para que la AFP contrate una
compañía de seguros que proteja al empleado de invalidez o
sobrevivencia. Sin embargo, como la compañía de seguros
también es una empresa de lucro, no siempre acepta pagar el
beneficio correspondiente y a menudo discute su procedencia.
Entonces, el trabajador enfermo, sin recursos, o la viuda en
iguales condiciones, poco pueden hacer frente al poderío
económico de la empresa con la que se enfrentan. Vásquez
comenta que son muchos los casos de este tipo registrados en
su país.

EL MITO DEL ESTADO SEPARADO DEL SISTEMA PRIVADO

El sistema de las AFPs partió financiado por el Estado, ya que
las cajas estatales trasladaron sus fondos a las compañías
privadas. Sin embargo, esta suma de fondos (llamados bono de
reconocimiento) no fue entregada a las AFPs en su valor neto,
sino que éste se actualizó y reajustó a la fecha del traspaso
en un porcentaje cercano a siete veces el fondo original. Por
ejemplo, un trabajador que había acumulado en su caja fondos
por un valor de un millón de pesos, obtuvo para la AFP un bono
por siete millones, operación que se repite hasta la
actualidad.

Otro subsidio se refiere al pago que hace el Estado a la AFP
cuando el trabajador sólo gana el mínimo vital (52.150 pesos).
Como la Ley establece que la pensión nunca podrá ser menor al
salario mínimo, el Estado cubre con sus recursos al trabajador
para que, una vez que tenga que jubilarse, reciba como pensión
esos 52.150 pesos (en Chile, de los 5 millones de
trabajadores, el 14% gana el mínimo).

EN AMERICA LATINA...

En Argentina, las AFPs únicamente lograron captar a un millón
800 mil trabajadores de los 5 y medio millones que estaban
previstos. Los argentinos prefieren quedarse un tiempo más en
el sistema estatal porque, si se pasan al privado, no podrán
nunca regresar al seguro estatal. Además, la campaña en la
Argentina para captar los fondos fue confusa: según
declaraciones de trabajadores a América Economía, todavía no
se entiende cuánto van a recibir por su jubilación.

En Perú, las AFPs se han reducido de ocho a seis debido a que
los trabajadores no han querido afiliarse a ellas como se
esperaba (en Chile la afiliación fue obligatoria).

En Colombia, el proceso ha sido mucho mejor manejado, y ya
cuenta con medio millón de trabajadores afiliados, número
programado para iniciar.

En Chile, los únicos sectores con AFPs propias son los
trabajadores del cobre, los maestros y los empleados
bancarios.

Las Fuerzas Armadas tienen otro sistema propia de seguridad, y
si ahora alguna AFP nueva intentara instalarse, se prevé que
no podría competir porque el mercado ya está cubierto.

En Ecuador, si bien desde el sector oficial se plantea la
creación de AFPs, o la entrega de los capitales provenientes
de los aportes de pensiones a las administradoras de fondos de
inversión, AFIs, la reforma y modernización del Instituto
Ecuatoriano de Seguridad Social, IESS, aún no se ha
concretado.

COMO VAN LAS PENSIONES PRIVADAS


FECHA TRABAJADORES NUMEROS MONTO
INICIO INSCRITOS DE AFPs DE LOS
(MILES) FONDOS*

CHILE SEP. 81 4.700 20 21.000

PERU JUN. 93 800 6 135

COLOMBIA SEP. 94 550 8 150

ARGENTINA SEP. 94 1.800 24 300

BOLIVIA 1995 3.200 5-10 2.000


* (US$ MILLONES) (2A)

style="display:block" data-ad-client="ca-pub-3347479071452639" data-ad-slot="4860276686" data-ad-format="auto" data-full-width-responsive="true">

Ciudad N/D



Actualizado por

- en EXPLORED - Noticias de Ecuador.