Quito. 7 jun 98. Los presidentes del Ecuador y el Perú, Fabián
Alarcón y Alberto Fujimori, viajan hoy a Nueva York para
continuar las negociaciones del proceso de paz en el escenario
de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Aunque se trata de una sesión especial para asuntos de drogas,
se espera que Alarcón y Fujimori mantengan las negociaciones
ante la presencia del presidente del Brasil, Fernando Henrique
Cardoso, que viajó también inesperadamente a los Estados
Unidos.
Cardoso se reunirá, al parecer, con el presidente Bill
Clinton, en Camp David, antes de que ambos partan a Nueva
York. El director de la CancillerÃa brasileña, Luiz Augusto
Castro, dijo que la invitación de Clinton supone "el
reconocimiento del liderazgo de Brasil en América Latina".
Mientras, el primer ministro peruano, Valle Riestra, se
retractó de sus declaraciones en contra del Ecuador al que
describió como "imperialista" y reiteró su vocación pacifista.
SOLUCION AL UNICO IMPASSE
Develada por una infidencia de la CancillerÃa del Brasil la
posibilidad de crear un parque ecológico desmilitarizado en la
zona del Alto Cenepa, propuesta por los paÃses garantes,
parecerÃa ser la solución para resolver el único impasse
persistente en las negociaciones: el de la lÃnea de frontera
en el escenario de la última confrontación entre el Ecuador y
el Perú.
El área en mención es una de las más ricas en términos de
biodiversidad en el ámbito mundial, y mantiene la presencia de
pueblos indÃgenas, que han sobrevivido armónicamente a través
de los años, a pesar del conflicto. Además, existen
experiencias de más de 70 áreas binacionales protegidas en
todo el mundo.
Pero la propuesta no entusiasma al Perú. El diplomático Jorge
Morelli lo describió como "una tonterÃa". Mientras que el
analista Mirko Lauer percibe la propuesta como un intento de
que el Perú "decline derechos en nombre de la paz".
PARQUE DE LA PAZ O CAMPO DE GUERRA
Una inmensa carpa aderezada como para un festejo, acogió el
pasado miércoles en la Universidad del PacÃfico, de Lima, a
más de seiscientas personas que querÃan escuchar a los
comisionados de paz del Ecuador y del Perú. Entre los
presentes, estaban algunos de los más intransigentes voceros
de las tesis peruanas, como el general Mercado JarrÃn.
A todo lo largo del proscenio, flores blancas formaban un
cerco. DifÃcil imaginar que el proceso que allà se
testimoniaba tuviese un traspié, o que todos los esfuerzos
por construir una frontera integrada sin precedentes, fueran
los preámbulos de otro conflicto.
Un esfuerzo de imaginación de más de cien personas dedicadas,
decenas de dÃas sin descanso a producir una propuesta de paz
que puede cambiar la vida de dos paÃses y enfrentar la pobreza
de cuatro millones cuatrocientas mil personas que viven en los
dos lados de la frontera, está culminando en estos dÃas.
Todo comenzó con incertidumbre, confiesa el delegado peruano a
la Comisión de Paz, que está sentado en el estrado de la
Universidad del PacÃfico, junto a los ecuatorianos Mario
Ribadeneira y Jaime Moncayo. Una incertidumbre, afirma,
alimentada por décadas de desentendimiento. Pero las
posibilidades de cooperación, agrega, aparecÃan enormes. Y
hoy, un acuerdo general espera únicamente que se dé el
entendimiento entre los dos paÃses en un solo punto del
"parecer" de las comisiones conjuntas que han trabajado en
estos últimos dÃas, un "parecer" que, sustentado en bases
técnicas sólidas, espera una interpretación que ayude al
Ecuador y al Perú, y particularmente al primero, a enfrentar
las nuevas realidades fronterizas.
El debate, en efecto, se ha centrado en un punto: el Alto
Cenepa y la posibilidad de que allà se conforme un parque
ecológico desmilitarizado. La alternativa la formularon ya
varios grupos ecológicos en los dÃas mismos de la guerra de
1995 y aparece ahora como una propuesta formal de los paÃses
garantes, para resolver el único impase persistente: la lÃnea
de frontera en el espacio que fue el escenario de la última
confrontación.
Un paso importante, sÃ, pero que no debe dar al traste por
todo lo avanzado hasta hoy.
"Ecuador y Perú son los paÃses que más se parecen entre sà en
América Latina" concluye el representante peruano, mientras
los asistentes aplauden la propuesta conjunta de los
delegados, que incluye aspectos tan innovadores como la
conformación de comités de frontera integrados por miembros de
la sociedad civil de los dos paÃses, para resolver en el
diálogo los problemas que se presenten cotidianamente en el
futuro, una vez sellada la paz.
TONTERIA O ERROR, SEGUN EL PERU
Diplomáticos y comentaristas del Perú rechazaron, el martes,
la posibilidad de que un acuerdo de paz con Ecuador implique
compartir un parque ecológico binacional en la Cordillera del
Cóndor, según un documento filtrado a la prensa en la cumbre
que los presidentes de ambos paÃses sostuvieron en Brasilia.
"La opinión pública peruana no aceptarÃa el concepto de una
administración binacional, (pues) el Perú prefiere en vez de
un parque la creación de reservas naturales contiguas
adyacentes, con administraciones nacionales separadas",
advirtió el vicecanciller peruano, Hugo Palma.
"Un parque diseñado sobre el territorio en conflicto, es decir
el nuestro, en que exista soberanÃa binacional, deberÃa ser
tomada por las autoridades peruanas y el paÃs entero como una
derrota diplomática", apuntó el diario financiero SÃntesis.
El ex presidente de la comisión de diálogo del Perú a las
conversaciones con Ecuador, embajador Alfonso Arias
Schereiber, afirmó que la única solución esperada es el cierre
de la frontera, colocando los hitos que faltan en un pequeño
tramo de 78 km.
Otro diplomático, Jorge Morelli Pando, dijo que "hubiera sido
gravÃsimo aceptar esta tonterÃa de zona binacional". (AFP)
UN AREA BINACIONAL DE CONSERVACION EN EL CONDOR
El área del conflicto siendo una de las más ricas en términos
de biodiversidad en el ámbito mundial, mantiene la presencia
de comunidades locales, fundamentalmente pueblos indÃgenas,
que han sobrevivido armónicamente en el bosque durante cientos
de años.
Existen experiencias documentadas por la UICN (Unión
Internacional para la Conservación de la Naturaleza), de más
de 70 áreas protegidas binacionales en todo el mundo, que han
servido o han sido constituidas con objetivos pacÃficos.
Debido a ello, en algún momento, tanto el Gobierno del Ecuador
como el del Perú se han manifestado favorables a la creación
de un área binacional de conservación ecológica que remplace
el área de conflicto.
Organizaciones de la sociedad civil tanto del Ecuador como del
Perú, han promovido el apoyo permanentemente la propuesta,
haciéndola madurar, a tal punto que la idea no ha muerto desde
1992 cuando fue presentada a la comunidad y a los gobiernos
por Natura del Ecuador y Proterra del Perú.
Durante el encuentro de Maryland se propusieron los siguientes
pasos.
Se partirá del cierre definitivo de fronteras, el cual debe
conllevar una declaración conjunta de una zona ecológica
protegida en cada lado. Se elabora un plan de manejo
binacional del área y se señalan responsabilidades especÃficas
de comunidades locales, fuerzas armadas, ONGs, organismos
internacionales y, gobiernos locales.
Se establecen planes de desmilitarización del área binacional,
del área nacional y planes de eliminación de minas. Se abre un
fondo binacional para manejo y administración del área
apelando a múltiples fuentes.
Se presenta a organismos internacionales una propuesta para
financiar una carretera binacional que conecte Puerto BolÃvar,
en Ecuador, misma que, atravesando el parque o zona ecológica
binacional, permita una conexión de las comunidades locales, y
termine en algún puerto en el rÃo Marañón, donde el Ecuador
pudiese tener la presencia y salida que tanto busca en el
Amazonas.
Esta carretera no solo facilitarÃa un mejor contacto comercial
entre dos paÃses, sino la posibilidad de un intercambio
cultural, cientÃfico y turÃstico dentro y fuera del parque
binacional.
Finalmente la negociación deberÃa llevar implÃcita la
reactivación inmediata de otros proyectos binacionales a lo
largo de la frontera, y la puesta en marcha en muchas otras
ideas de intercambio expuestas por la sociedad civil y otros
estamentos.
Hitos de la frontera
- La propuesta proviene de una reunión, en la Universidad de
Maryland, de 10 representantes de la sociedad civil
ecuatoriana y 10 de la peruana, con el propósito de discutir y
compartir visiones, percepciones e ideas en torno del problema
limÃtrofe Ecuador-Perú.
- El "Programa Conjunto de Desarrollo Sostenible en base a
criterios Transfronterizos o Binacionales" comprenderÃa los
siguientes puntos.
- Ordenamiento territorial según área de manejo: de protección
de la naturaleza,de uso de recursos naturales renovables y no
renovables, de uso turÃstico y recreacional, de uso
comunitario, y otras.
- Inventario y análisis de factibilidad económico-ambiental de
proyectos de desarrollo existentes.
- Proyectos ejecutados y potenciales en la región.
- Planes de investigación cientÃfica aplicada (ambiental o
social) a lo largo de la frontera.
- Elaboración y ejecución de criterios de manejo integral de
cuencas: fortalecimiento de las poblaciones locales para su
participación activa y plena en el programa.
- Proyectos de integración comunitaria entre pueblos.
- Análisis de factibilidad para la construcción de
infraestructura vial y fluvial que sirva para la integración
económica, polÃtica y cultural de las dos naciones; y,
búsqueda conjunta de financiamiento internacional para la
ejecución de este Programa.
- La sociedad civil debe plantearse qué es lo que puede
aportar, especialmente definiendo ideas positivas que se
puedan presentar directamente a sus gobiernos.
DIPLOMACIA ECOLOGICA
Un documento interno escapado de manos de la CancillerÃa
brasileña, cuando ya la moratoria de información sobre la
negociaciones se hacÃa insoportable, revela que a estas
alturas Ecuador y Perú continúan discutiendo asuntos
vinculados a la soberanÃa sobre el territorio en que se
produjo el conflicto de 1995.
El ayuda memoria no sugiere que haya una solución cerca. La
fórmula de 1998 busca endulzar las cosas con una suerte de
parque conmemorativo. Pero el tema sigue siendo que Perú
decline derechos en nombre de la paz.
El otro dato llegado de Brasilia es que los ejércitos de los
dos paÃses ahora se encuentran peligrosamente cerca. Lo que
equivale a decir que la zona desmilitarizada bajo
administración de la Momep va rápidamente camino a no ser
ninguna de las dos cosas.
Ese ruido de sables acelera el ritmo de las reuniones
diplomáticas. Se ha pasado de la diplomacia de los cancilleres
a la de los presidentes. Pero a juzgar por el papel salida de
Itamaraty, no son precisamente pequeños ajustes finales lo que
falta en el proceso.
Un descubrimiento serio es que en efecto, como denunciaron
algunos de los halcones más firmes, Ecuador ha concebido el
escenario de la circulación por la AmazonÃa (navegación) como
una extensión de su jurisdicción, y por tanto al margen de las
leyes peruanas.
El problema está en que el ayuda memoria es prácticamente una
historia de exigencias ecuatorianas y de rechazos peruanos. Lo
cual deja bien parada la defensa de los intereses del Perú,
pero evidentemente no ayuda a alcanzar alguna solución
concreta. La sensación es de un Ecuador sordo a los lÃmites
reales con que se estrellan sus reclamos, y convencido de que
luego de estos fracasos, vendrán negociaciones en foros cada
vez más importantes.
La fórmula del parque conmemorativo pone en evidencia que
diplomáticos y garantes negocian, a la vez, entre ellos y con
los militares de los dos paÃses. Lo cual, al parecer, obliga
llegar a soluciones que sean y parezcan, o sean y no parezcan,
no siempre los dos al mismo tiempo. (DIARIO HOY) (P. 6 y 7-A)