Una Ciudad Para Ir A Terminar La Vida


Publicado el 19/Diciembre/1995 | 00:00

Quito. 19 dic 95.- Dice la anécdota -publicada hace 10 años en
un matutino de Guayaquil- que Sixto Durán Ballén, luego de
haber hecho una visita a Bahía de Caráquez como ministro de
Obras Pública, le dijo a su mujer, Finita, que finalmente
había encontrado un lugar donde irían a vivir los últimos años
de su vida.

Muchos años después Bahía de Caráquez luce irreconocible. Sus
calles y avenidas están pavimentadas. Existe una amplia
entrada de cuatro vías que contrasta con aquella penosa calle
que la unía con el país. Una impresionante protección de
piedra ha frenado el ímpetu del mar que desde hace algunos
años había empezado a amenazar seriamente a la ciudad. Una
amplia y bien pavimentada calle trepa por un miserable barrio,
llega a la cima de la loma que adorna la ciudad, y luego baja
para unirse con la entrada principal y convertirse así, en un
acceso alternativo a la ciudad. Más allá aparece la
construcción de los tanques de agua potable y flamantes
recolectores de basura recorren las calles, a la par que un
equipo caminero -que nunca para- termina de pavimentar
aquellos lugares que aún no lo están.

Esta Bahía de Caráquez es la ciudad que el presidente de la
República, en persona, la mejora y la adorna. Es su "niña de
sus ojos".

Es una ciudad que puede enorgullecerse (y de hecho lo hace) de
ser la única del Litoral ecuatoriano que tiene un proceso de
reciclaje de desechos sólidos (basura) y una de las pocas del
país que oxida sus aguas servidas gracias a la dotación de
cinco bombas especializadas con las que cuenta el Concejo
Municipal.

¿Y los bahieños? Felices. "El veterano ha dejado guapa a la
ciudad", dice orgulloso un taxista que hace notar que antes de
la llegada del presidente, había calles por las que no se
podía transitar durante el invierno.

"Lo único que ha hecho el presidente es reconocer lo que esta
ciudad se merecía y todos lo habían negado", dice, por su
lado, un empresario camaronero.

Sin embargo el presidente está preocupado. El motivo: las
denuncias en el sentido de que las obras que el Gobierno hace
en la ciudad benefician las inversiones que él tiene allí.
"Las obras, si bien benefician a todos, son esencialmente
plusvalizadoras", dijo el capitán Galo Almeida en el programa
"Buenos Días" que dirige Diego Oquendo, en Radio Visión, y en
el que se lanzó la denuncia de que Durán Ballén promovía la
ampliación del aeropuerto de la ciudad para beneficiar sus
inversiones turísticas.

Esa no es la única denuncia en su contra. El Bahía Tenis Club,
con sus 75 años a cuestas, acusó a la empresa constructora del
presidente de perjudicar los intereses de la comunidad, al
ocupar un mirador público y tomar también dos metros de un
terreno suyo en beneficio de un proyecto arquitectónico que
Durán Ballén promueve.

Quienes acusan dicen que estas obras (algunas consideradas
como faraónicas) aumentan el valor no solo de las inversiones
del presidente, sino de sus amigos, y en algunos casos de sus
colaboradores.
"Esas son burdas acusaciones", dice indignado Roberto Vélez,
camaronero y rotario de la ciudad, quien manifiesta que los
trabajos que se hacen en el malecón han evitado que el mar
"arrase" con parte de la ciudad. "Es injusto que se diga que
saca provecho personal cuando todos somos los beneficiados",
dice por otra parte un constructor que pidió que su nombre se
lo mantuviera en reserva.

"¿En qué se puede beneficiar el señor presidente con el
alcantarillado de Jama o con la carretera a San Isidro?",
interroga indignado Carlos Mendoza, presidente del Concejo de
Sucre y mano derecha del presidente en Bahía.

"Sus intereses, en el peor de los casos, coinciden con los de
la ciudadanía y no hay nada de malo en eso", apunta por su
lado Horacio Belletini, ex presidente del Concejo y
camaronero, quien si bien felicita por la protección que se ha
hecho frente al mar, considera que se debió haber insistido
más bien en el proyecto del presidente Borja de hacer el
espigón de Punta Bellaca, que no solo hubiera defendido más
eficientemente a la ciudad y hubiera dado trabajo en la pesca
a miles de manabitas.

El Vigía y su parquecito

A medio construir luce "El Vigía", el único edificio que
actualmente levanta DURBIARQ, la empresa del presidente. A un
lado está un pequeño espacio que antes servía de mirador y
que, en este momento, es objeto de una drástica reconstrucción
por parte de los copropietarios de "El Vigía".
Este pequeño espacio, o mirador, es el motivo de otro de las
pretendidas denuncias en contra del presidente.
Según el Bahía Tennis Club, la empresa de Durán Ballén ha
incorporado ilegalmente el mirador al edificio y, además, se
ha tomado dos metros de una propiedad del club que queda
junto. Actualmente, el Tenis estudia la posibilidad de
demandar a DURBIARQ por lo que su principal, Eduardo Argüello,
considera "una arbitrariedad".

"Nada más falso", dice Durán Ballén al defender a DURBIARQ.
Según el presidente, el mirador empezó a desmoronarse por los
trabajos de "aplanamiento" que hacía el Tenis en un terreno
que queda al pie el mirador. Por ello, los condóminos se
comprometieron a "adecentar" el parque, a cambio de que el
Concejo les permita el acceso peatonal al edificio.
Además, el presidente asegura que los copropietarios del
edificio han invertido más de 30 millones en arreglar el
parque y, así, "defenderlo" del Tenis, que "quiere tomarse dos
metros a su favor". Acusa también al Tenis de pretender que el
Concejo le indemnice en 500 mil sucres el metro cuadrado por
un terreno que el Municipio se los vendió en 2 mil sucres.

"Eso es lesión enorme", dice el presidente, quien asegura
también que la comunidad ha protestado por las supuestas
pretensiones del club.

El presidente del Concejo, Carlos Mendoza, asegura, por su
lado, que todas las acciones de "El Vigía", son lícitas y que
fueron aprobadas por el Concejo en pleno, donde "incluso hay
opositores del arquitecto".
Para Mendoza no existe ningún "apropiamiento" del parque por
parte de DURBIARQ, sino que por decisión de los condóminos de
"El Vigía" se va a hacer una "cosa lindísima" para bien de la
comunidad...

¿Tempestad en un vaso de agua?

Para el presidente, las denuncia y rumores que han salido por
su relación con Bahía son nada más que "una tempestad en un
vaso de agua".

Según Durán Ballén las obras están dirigidas a la ciudad.
"Solo tengo un departamento y una participación junto con
otros 16 socios en una inversión en el Napo", aseguró a HOY.
Para el presidente, no existe nada ilícito en trabajar por una
ciudad y una provincia con las que ha estado vinculado desde
hace muchos años. Para él, las denuncias podrían ser
comparadas con afirmar que todo lo que hizo por Quito como
alcalde, fue para revalorizar su departamento de la avenida La
Coruña.

"¡Por vivir parcialmente en Bahía quieren que no haga nada!",
exclama indignado el presidente de la República al recibir al
cronista.

No acepta que su empeño en la ampliación del aeropuerto Los
Perales se deba que tiene intereses turísticos en el norte de
la provincia.

"La finalidad es promover el turismo de la zona norte de
Manabí donde no yo, sino 20 mil personas, están haciendo
proyectos", asegura Durán Ballén, quien dice que tiene en la
zona cercana a Canoa una propiedad junto con otros 16
inversionistas en la que "solo hemos limpiado la maleza".
Niega que ahí tenga actualmente un proyecto turístico, pero
inmediatamente asegura que si así fuera "¿qué tuviera de
malo?". Según Durán Ballén, la ampliación de aeropuerto fue
planificada mucho antes de que él llegara a ser presidente,
allá por 1987, y su objetivo es que pueda aterrizar un Boeing
747, capaz de traer turismo internacional.

El aeropuerto de la discordia

Una de las denuncias en contra de Durán Ballén afirma que se
ha empeñado en ampliar el aeropuerto "Los Perales" de Bahía de
Caráquez, a pesar de que existen informes técnicos que indican
que dicha ampliación no debe hacerse por ser antitécnica, con
el único fin de beneficiar sus inversiones turísticas en el
norte de Manabí.

Así lo han sostenido un grupo de ciudadanos que afirman
sentirse afectados por el proyecto, y que enviaron una
denuncia que fue hecha pública en la programa "Buenos Días"
que dirige el periodista Diego Oquendo y que se trasmite en
Radio Visión.

Los denunciantes, entre los que está el capitán (r) Galo
Almeida, sostienen que el presidente "ha manejado esta obra
para provecho personal y abusando de su autoridad ha
influenciado en las FFAA, para que hagan caso omiso de los
diferentes informes que se han emitido".

"El costo de la obra es de muchos millones de dólares y su
ejecución no obedece precisamente a las necesidades del
sector, sino a los proyectos turísticos que tiene el
arquitecto Durán Ballén y algunos funcionarios allegados a
él".

En Bahía, y en otras ciudades de Manabí, sin embargo, existe
un manifiesto apoyo la obra. El presidente del Concejo de
Sucre, Carlos Mendoza, sostiene que los alcaldes de Chone,
Tosagua, Calceta y Pedernales apoyan la iniciativa.
"Solo un insensato puede pensar que con el aeropuerto se va a
beneficiar el presidente", dice Mendoza, mientras que Eduardo
Cedeño, presidente de la Cámara de Comercio de Bahía, afirma
que la obra es "necesarísima".

Tanto Cedeño como gran parte de la población, sin embargo,
afirman que si la ampliación no se la hace en este Gobierno,
"ningún otro la hará".

Cedeño, sin embargo, concuerda con los detractores de la obra
en el sentido de que por lo fangoso del terreno, la ampliación
resultará más cara que si se hiciera un nuevo aeropuerto en
otro sitio.

"En todo caso, aunque sea más caro, es preferible que se lo
haga ahí porque ningún otro presidente nos va a dar el
aeropuerto", dice el dirigente de los comerciantes.

¿Qué tiene Sixto?

Según el presidente, su única inversión en la zona -que
supuestamente se beneficiará del aeropuerto- es una
participación en el lugar conocida como "el Napo", y en la que
"solo hemos limpiado la maleza".

En ese lugar, según el mandatario, está previsto el proyecto
turístico "Bahía Vista", que aún no se ha definido.
En la ciudad se dice que "Bahía Vista" será una especie de
ciudad satélite, que estará relativamente cerca del proyecto
de Cabo Pasado que adelanta una empresa en la que está
involucrado un hijo del famoso oceanógrafo Jaques Cousteau.
Octavio Mora, un constructor que ha trabajado para la empresa
de Durán Ballén, reveló a HOY que el sueño de Durán Ballén ha
sido realizar un complejo turístico con edificios de
departamentos, hotel y, sobre todo, una cancha de golf de 18
hoyos.

Sin duda, esta propiedad del presidente, al igual que muchas
otras que existen desde San Vicente hasta Pedernales, serán
beneficiadas con la construcción de un aeropuerto en el que
podrán aterrizar vuelos internacionales. (Diario HOY)
(Sucesos)

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