Un Solo Toque Segunda Parte


Publicado el 01/Abril/1998 | 00:00

Quito. 1 abr 98. Apremiados por captar al electorado populista
de la Costa, Álvaro Noboa y Rosalía Arteaga ofrecen techo y
empleo al más puro estilo bucaramista

Por Cecilio Moreno Mendoza

En Durán, dos camiones pintados con letras rojas sobre un
fondo amarillo anunciaban el inicio de una campaña de salud,
para gente pobre, orquestada por el candidato presidencial del
PRE, abogado Álvaro Noboa Pontón. En la Isla Trinitaria de
Guayaquil, en una central del MIRA, se daban instrucciones
para empezar a recolectar solicitudes de empleo, la principal
oferta de la ex vicepresidenta de la República y actual
candidata a la primera magistratura Rosalía Arteaga Serrano.

El primer espectáculo recuerda a los dispensarios médicos
populares que instaló el Partido Roldosista durante la campaña
electoral que llevó a la presidencia a su líder Abdalá
Bucaram. El segundo acto es similar a la inscripción masiva de
solicitudes de viviendas que se dieron en las centrales del
PRE cuando Arteaga era la candidata a la vicepresidencia del
mismo Bucaram. Hoy son dos candidatos de partidos políticos
distintos que apuntan a captar el voto populista que dejó su
líder de ayer. Ambos han aprendido que en el Ecuador,
ilusionar a las masas ha dado resultados electorales positivos
a lo largo de la historia. Noboa ofrece como obra mayor la
construcción de 200 mil viviendas. Arteaga, algo novedosa,
promete 400 mil empleos en los dos primeros meses.

BUENO, BONITO Y BARATO

"Pienso que por encima de todas las necesidades culturales,
sociales y de todo tipo, tiene que haber un estómago lleno y
un techo donde cubrirse y tiene que haber para ello empleo",
empieza diciendo Álvaro Noboa. "Entonces yo aspiro a construir
un nuevo oleoducto y duplicar la exportación petrolera. Aspiro
duplicar la exportación del agro, en la Costa y en la Sierra.
Esto traerá alimentos más baratos, mayor oferta, menor precio
y eso hará que se pare la inflación y que la gente pueda comer
bien y barato".

"Ofrezco también 200 mil viviendas que traerán dos millones de
plazas de trabajo. Concesionaré las carreteras con empresas
multinacionales que cobrarán un peaje y que usarán mano de
obra y maquinarias ecuatorianas. Ofrezco desarrollar la
agroindustria que también es el futuro del Ecuador. Mis
ofertas son claras y concretas en el plano material y
económico. En el plano espiritual también tendrán mi apoyo
todas las religiones, yo soy católico, para que Dios esté
presente entre nosotros".

Para la construcción de las viviendas, habla de conseguir
endeudamiento externo y de ofrecerlas a largo plazo. Está
convencido que no tendrá problemas en corregir la economía y
que con ello no se repetirá el colapso de los constructores
que trabajaron en el plan "Un solo toque" que terminó con la
liquidación de uno de los bancos que se arriesgaron a
financiar las obras. No precisa cuánto costarán las viviendas,
ni si se mantendrá o no el subsidio estatal del 75% del que
gozaban en el gobierno anterior.

Álvaro Noboa, heredero de una de las mayores fortunas del
país, empresario que lidera la denominada Corporación Noboa
constituida por 105 empresas, inició su amistad con Abdalá
Bucaram hace 15 años. Ocupó la presidencia de la Junta
Monetaria durante los seis meses que duró la administración
Bucaram. Su período coincidió con la parte más álgida de las
negociaciones entre sus hermanos por la fortuna de su padre
Luis Noboa Naranjo, fallecido en Nueva York, en 1994, que
había dejado la mayoría de su fortuna a su viuda Mercedes
Santistevan, quien además debía administrar el gran
conglomerado empresarial. La amenaza del ex presidente Bucaram
de expropiar la hacienda El Batán ubicada en la zona de mayor
plusvalía de Guayaquil, y que por generaciones había
pertenecido a la señora Santistevan, forzó la venta de las
acciones de la viuda a los hijos del magnate, obteniendo
Álvaro el control del grupo.

Noboa hace binomio con un intelectual identificado con la
izquierda ecuatoriana, Alfredo Castillo. Para explicar esta
aparente contradicción, dice: "Creo que estamos en una época
en la que se tiene que unir al hombre rico con el pobre, el de
derecha con el de izquierda, el de la Sierra con el de la
Costa y dejar a un lado las ideologías y las cosas que uno ama
para buscar el amor al Ecuador".

A LOMO DE CAMELLO

"La propuesta es bastante sencilla", asegura Rosalía Arteaga.
"El plan emergente considera que uno de los problemas más
serios que tiene el país es el desempleo y el subempleo. La
gente no puede casi comer porque no tiene empleo. Frente a
ello, igual como lo han hecho en Panamá, Chile, Perú, Brasil y
Bolivia, pretendemos generar 400 mil empleos en los dos
primeros meses".

"Hemos previsto el pago de 500 mil sucres a cada persona.
Quien tenga interés en esta propuesta firmará un certificado
en cualquier central del partido. Esto no es una oferta
demagógica. La gente no tendrá que dar dinero para anotarse.
El financiamiento lo hemos estudiado. El Banco del Estado que
capta recursos del BID y del Banco Mundial está generando
utilidades. He revisado los balances de los últimos años y he
podido mirar que entre 1995 y 1996 existieron utilidades de
440 mil millones de sucres. Estas utilidades pensamos que
deben utilizarse en este plan de empleo emergente. Además
estamos hablando con organizaciones internacionales como la
Corporación Andina de Fomento -CAF- para que sea la
contraparte internacional en un crédito. También empezamos a
hacer gestiones con ciertos países que participarían en
calidad de donantes de créditos no reembolsables".

El plan de Rosalía costaría 396 millones de dólares, con un
70% de financiamientos de la CAF. La idea es dar trabajo a 400
mil personas durante un año, tiempo durante el cual esa gente
buscará insertarse dentro de un aparato productivo privado que
piensa, a la par, reactivar. El trabajo ofrecido será
básicamente agrícola y comunitario y según su propulsora
piensa, estará controlado por los organismos ya existentes en
los diferentes ministerios y hasta por los municipios.

Arteaga también ofrece en su campaña, "cerrar la brecha fiscal
buscando mecanismos diferentes al endeudamiento externo. Se
puede pignorar una cantidad de petróleo y basándose en eso
obtener un crédito. Soy una persona consciente de que hay que
pagar la deuda externa, pero también cuando un país está en
quiebra hay que pedir una moratoria de un año. Tenemos que
hablar de seriedad en los compromisos. Dar tranquilidad para
que esos siete mil millones de dólares que varios ecuatorianos
tienen depositados fuera del país, retornen a dinamizar la
producción. Continuaré con la reforma educativa que la inicié
en el Ministerio de Educación. Apuntamos a la concesión de las
carreteras principales y esperamos construir alrededor de 50
mil viviendas anuales. Son viviendas que se harán con trabajo
comunitario".

OFERTAS DIFÍCILES

Las ofertas de vivienda y trabajo han sido casi una constante
en las últimas campañas electorales. Hasta principios de los
años 80 la necesidad de vivienda era satisfecha por los
préstamos hipotecarios del Instituto Ecuatoriano de Seguridad
Social. Con la crisis económica y mientras los montos de los
préstamos se congelaban, los insumos y mano de obra de las
viviendas crecían astronómicamente, volviendo imposible la
adquisición de ellas para las clases económicamente
deprimidas, que, de paso, aumentaron en número.

En los cinco años de la administración Roldós-Hurtado 79-84,
se construyeron 50 mil viviendas, era la época en que todavía
gozábamos del boom petrolero. El gobierno sucesor del
ingeniero Febres-Cordero, llegó a Carondelet proponiendo pan,
techo y empleo a los ecuatorianos. Al mando del programa de
vivienda estuvo quien ya tenía fama de constructor, el
arquitecto Sixto Durán-Ballén. En cuatro años de
administración solo pudo construir 36 mil soluciones
habitacionales, como les llamaron. A continuación el gobierno
socialdemócrata de Rodrigo Borja llegó a las 56 mil viviendas.
Entre 1992 y 96, con la experiencia anterior, Durán-Ballén, ya
desde el poder logra en sus cuatro años la cifra récord de
64.000 construcciones. Paralelamente a los gobiernos, uno de
los esfuerzos privados, el programa Viviendas Hogar de Cristo,
de Guayaquil, ha dado casa a 120 mil familias en 25 años. Esto
refleja que, en promedio no ha sido posible en el Ecuador la
construcción de más de 15 mil viviendas cada año.

En 1996 se presentaron en la contienda política dos proyectos
masivos de vivienda, cada uno más ambicioso que otro. El uno
del prefecto de Pichincha Rafael Reyes quien prometió 20 mil
viviendas pero fracasó en el financiamiento. El otro, el de
300 mil del ex presidente Bucaram. Este programa significaba
un gasto de 300 millones de dólares y se consideraba un
subsidio del 75% para el comprador, es decir 600 millones de
dólares. Aunque el programa quedó truncado por la revocatoria
del mandato que sufrió el presidente, se pensaba obtener un
préstamo del BID que nunca se concretó. Es más, el presidente
de esa entidad, en una visita al país, se afanó en aclarar que
el BID es renuente a los subsidios. El Banco Mundial, en un
reporte sobre el Ecuador de noviembre de 1995, previno que
"las políticas de vivienda del Ecuador deben dejar de lado el
otorgamiento de subsidios, dado que éstas nunca han
beneficiado a los pobres". Cuando cayó el gobierno los
constructores se enfrentaron a graves problemas para que el
Estado cumpla la parte de su compromiso.

Para el ex gerente del Banco de la Vivienda, arquitecto Luis
Orús, el esquema de incentivo habitacional se debe fundamentar
en procesos previos, como el ahorro popular. "Sin el ahorro
previo y con un subsidio directo se puede perder el efecto
positivo que generaría la captación de dinero, que justifica
que el Estado inserte recursos en este sector".

¿Cómo piensa Noboa construir en cuatro años el mismo número de
viviendas que han construido en 18 años, cinco mandatarios, de
diversas tendencias? Simplemente responde que con préstamos
internacionales. Pero la consecución de préstamos de
desarrollo es larga y tortuosa. Para muestra un botón, el
actual ministro de Vivienda arquitecto Diego Ponce,
constructor de larga experiencia ha iniciado un modesto
programa de dos mil viviendas urbanas y siete mil rurales,
tras más de 14 meses de estudios, con el apoyo de la banca
internacional de desarrollo: Banco Mundial, BID y AID. ¿Dónde
están los estudios y proyectos de este nuevo y ambicioso plan
del PRE, para que no resulte, como en el caso de "Un Solo
Toque" un nuevo experimento que consigue votos, pero termina
siendo un fracaso para el que sueña en casa propia, el que la
construye y el que la financia?

PIPONES POR MONTONES

En cuanto a la generación de plazas de empleo propuesta por la
ex vicepresidenta Rosalía Arteaga, el ex ministro de Trabajo
doctor Francisco Díaz Garaicoa, nos recuerda que el país no
tiene estadísticas confiables sobre desempleo de la población
y que los pocos datos que se conocen parten de las encuestas
en hogar que realiza el INEC cada 10 años. "En el Ecuador más
que un desempleo abierto que se dice está en una tasa del 12 o
13%, hay un tremendo subempleo", añade el doctor Díaz para,
con estos antecedentes, concluir que se trata de "ofertas
facilistas de campaña. Por regla general el empleo no se puede
generar artificiosamente. No hay soluciones mágicas para el
problema del empleo. Generalmente la creación de empleo está
vinculada con la generación de mayores niveles de producción.
Entonces crear empleo artificialmente es aleatorio, muy poco
cierto, muy poco serio", terminó manifestando.

Nadie sabe tampoco cómo se evitarían los pipones que llegarían
a cobrar su sueldo sin haberlo devengado en una sola hora de
trabajo. Con el programa aumentará el endeudamiento externo y
nadie tendrá la seguridad de que después de un año la empresa
privada haya crecido tanto como para albergar en su seno a tan
grande fuerza laboral. Quién sabe si para ese entonces los
nuevos "burócratas" ya se hayan organizado en un gigantesco
sindicato que amenace al gobierno con pedidos extremos.
Además, resulta muy compleja la organización administrativa de
estos empleados, aunque solo sea por un año.

En fin, la campaña como en años anteriores aguanta todo. Es
evidente que ambos candidatos buscan los votos roldosistas a
como dé lugar. Para ello ya tuvieron la mejor de las escuelas:
el propio PRE y por las ofertas se ve que aprendieron la
lección. La noche del 31 de mayo sabremos si el pueblo habrá
aprendido la suya. (Texto tomado de La Revista Vistazo #734)

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