Tras La Tempestad Vienen Las Penurias


Publicado el 03/Julio/1998 | 00:00

Quito. 3 jul 98. El fenómeno de El Niño dejó en la indigencia
a miles de familias campesinas, que hoy se encuentran al filo
de las carreteras del Guayas, mendigando dinero, porque se
mueren de hambre.

El drama humano es una de las peores secuelas del fenómeno
climático. La gente no solo que carece de medios de
subsistencia, sino que es víctima de enfermedades, epidemias,
aislamiento y falta de fuentes de trabajo.

Seis meses de lluvias colapsaron el 64 por ciento de la red
vial principal. El mar se convirtió en enemigo de los
habitantes, cuyas casas fueron arrasadas, mientras que la vía
marginal de la Costa quedó destruida.

Además, la Cuenca Baja del Río Guayas sufrió pérdidas de casi
25 millones de dólares y la zafra de caña se suspendió, en
perjuicio de los agricultores y del consumo nacional.

Guayas necesita 25 puentes

El mar se constituyó en el principal enemigo de la provincia
del Guayas durante el fenómeno de El Niño. Arrasó con decenas
de casas en el norte de Santa Elena y dejó, por mucho tiempo,
intransitable la vía marginal de la Costa, la que tiene a sus
lados numerosas comunas y fuentes de producción.

La fuerza de seis meses de lluvias hizo que la red vial
principal (1.100 km) se destrozara en un 64 por ciento, así
como 654 km de vías secundarias y 2.763 Km de caminos
vecinales. Se suman a esto las cuantiosas pérdidas agrícolas.

En zonas marginales de Guayaquil, como Bastión Popular y en el
cerro Las Cabras, de Durán, hubo deslaves que dejaron víctimas
y damnificados. En la vía Daule-Santa Lucía-Palestina-Balzar
por lo menos 150 recintos quedaron sumergidos por las
inundaciones durante tres meses. Los comuneros de estas zonas,
así como los de la Península, aún piden dinero porque no
tienen qué comer.

El sector norte de Santa Elena, integrado por las parroquias
Colonche y Manglaralto, tiene más de 40 comunidades que viven
en la miseria. En Julio Moreno, las comunas Sube y Baja, El
Cerezal y Bajada de Chanduy todavía lloran su desgracia. El
fenómeno dejó muerte y hambre.

Hacia el Oeste, Milagro sufrió una docena de inundaciones con
pérdidas humanas y económicas en el campo .

De 1.100 kilómetros de vías principales, las más afectadas son
Santa Elena-Manglaralto-Puerto López; Daule-Santa
Lucía-Palestina-Balzar-El Empalme; Daule-Banchal y su enlace
con Manabí.

Durán-Boliche, Durán-El Triunfo-Bucay y Km 26-La Troncal. Se
suman 25 puentes que deben reconstruirse, por daños graves o
por el surgimiento de nuevos cauces; solo el cantón Santa
Elena requiere 13.

El desabastecimiento de agua potable ha sido otro de los
dramas. De los 28 cantones que tiene la provincia del Guayas
fueron ocho los que sufrieron desabastecimiento de agua
potable durante el período del fenómeno de El Niño. Las
crecientes de los ríos arrasaban con parte de las
instalaciones que conforman el acueducto que los suministra
del líquido.

Gustavo García, gerente general de la Empresa Cantonal de Agua
Potable y Alcantarillado de Guayaquil, explicó que esta
entrega el líquido a 12 cantones, de los cuales cuatro tienen
sus propias fuentes y los demás se abastecen por medio del
acueducto.

Los 15 cantones restantes se proveen de pozos y lleva cada
concejo cantonal la administración y venta de este servicio a
la población, donde la ECAPAG no tiene injerencia.

El acueducto peninsular, que se construyó en 1980, presenta
problemas de oxidación en algunos tramos.

Diarrea, paludismo y leptospirosis

Las inundaciones, la acumulación de aguas estancadas, la
insalubridad en los mercados y la falta de precauciones
higiénicas de la ciudadanía, son las causas principales de la
proliferación de enfermedades en este largo invierno.

Pacientes con síntomas diarréicos agudos y leptospirosis, son
los más comunes. Hasta el momento, Guayas registra 21.091
casos que fueron asistidos en los diferentes hospitales de la
provincia y que presentaban síntomas diarréicos.

A pesar de que en Guayaquil disminuye el promedio diario de
pacientes con cólera que ingresan al Hospital de Infectología
José Daniel Rodríguez, en la provincia se registran 413 casos.

En cuanto a leptospirosis, 308 pacientes se contagiaron y diez
personas fallecieron en el Litoral. Hasta el 1í de mayo de
1998, 33.361 personas contrajeron infecciones respiratorias.

Vivienda

Según datos del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda
(MIDUVI), mil quinientas viviendas son las que El Niño afectó
total o parcialmente en Guayas.

Santa Elena, Daule y Santa Lucía registran un promedio de 200
casas destruidas.

Hernán Rojas, director regional del MIDUVI, explica que la
cuantificación de los daños consiste en recibir la información
que las agrupaciones campesinas y cooperativas les
proporcionan. Esta población equivale aproximadamente al 20
por ciento del total de habitantes en los cantones.

Discuten quién es el dueño de las naranjas

La naturaleza se ensañó con los peninsulares. El naranjal de
Cornelio Yagual, en Montañita, se deslizó con tierra y todo y
se asentó en la propiedad de Pedro Rosales. Ahora no saben
quién es el dueño de las naranjas.

Las zonas verdes de Montañita y Colonche quedaron desoladas.
Antonio Rosales (67) es uno de los más asustados. El cerro se
derrumbó y quedó al pie de su casa. Hoy, por miedo, montan
guardia en la noche porque aún oyen rugir la montaña.

Los aguajes atacaron a quienes viven cerca del mar. Segundo
Borbor (78) fue testigo del dolor de la gente por la
desaparición de 12 casas de Montañita.

Felícita del Pozo dijo que antes de El Niño, las olas
reventaban a más de 300 metros de la casa. Tenían un patio
grande que daba a la playa, hoy la resaca llega hasta la
puerta trasera.

Las playas de Ayampe están llenas de palizadas. Walter Aray,
vaquero del lugar, asegura que el pueblo, cerca de Manabí, se
inundó varias veces por los aguajes y el desbordamiento del
río.

Playa Bruja (ubicada entre Valdivia y Libertador Bolívar)
también tiene problemas. Los vehículos deben rodar por la
arena y lo hacen con la bajamar, porque la carretera se
derrumbó hasta cerca del mar. Si se retrasan, se quedan hasta
el día siguiente.

Viviendo donde la vecina

Luis tiene 10 años. Estaba en quinto grado de la escuela
Enrique López, ubicada en el cantón Santa Lucía. Una mañana
tuvo que dejar su humilde vivienda para salvar su vida. Las
fuertes lluvias hicieron que la casa de caña en que habitaba,
junto a su madre y tres hermanos, desapareciera.

La escuela en la que estudiaba sirvió de albergue para algunos
damnificados del sector, por lo que las clases se paralizaron
y sus estudios quedaron estancados.

Durante algunas semanas Luis vendió agua y caramelos para
llevar comida a su familia, que estaba instalada en otro
albergue, donde compartía momentos de alegría con niños de su
edad. Actualmente habita en casa de una vecina.

Escuelas, colegios, iglesias, casa comunal y museos se
convirtieron, de la noche a la mañana, en albergues, donde más
de un centenar de familias vivieron los momentos más amargos
de sus vidas, a consecuencia del desastre natural de El Niño.

Un total de 19.807 personas aún reciben ayuda por parte de la
Subsecretaría de Bienestar Social del Litoral.

En los albergues, que estuvieron llenos hasta abril pasado, se
les proveía de alimentos, vituallas, medicinas y sobre todo de
esperanza, a las personas que lo habían perdido todo, lo que
hacía menos difícil sobrellevar la terrible situación.

En Guayaquil, los sectores de mayor riesgo han sido Bastión
Popular (5 albergues), Isla Trinitaria(4), Guasmo Norte y Sur
(8), Prosperina (3), Mapasingue (3) y Flor de Bastión (3).

En el sector rural, Milagro (5 albergues), El Triunfo (6),
Salitre (4), Daule (4), Santa Lucía (7), Playas (4),
Samborondón (5), Yaguachi (4), Palestina (8), Tarifa (2),
Santa Elena (16). Balao, Tenguel, Nobol y Naranjal.

Actualmente existe un 10 por ciento de personas en albergues.
Uno de estos es el colegio José Peralta, en el Guasmo Norte,
donde se encuentran 15 familias (80 personas). En el sector
rural no existen albergues, porque los damnificados fueron ya
reubicados.

Producción semiparalizada

La Cuenca Baja del Río Guayas, considerada el granero del
país, sufrió millonarias pérdidas debido al paso del fenómeno
de El Niño. "Estas pudieron ser peores de no haber estado en
marcha las obras de infraestructura a cargo del CEDEGE",
expresa Pablo Rizzo, productor agrícola de la provincia.

Las pérdidas principales se dan en los sembríos tradicionales
como el arroz, donde según la Subsecretaria de Agricultura de
octubre del 97 al mes de abril pasado se perdieron 19 mil
hectáreas.

Asimismo, la imposibilidad de realizar la zafra hasta el
momento ocasionó la pérdida de 5000 hectárea de caña de
azúcar. Si en cada hectárea se invierten 5.000 dólares, en
este rubro las perdidas bordean los 25 millones de dólares

En cuanto al banano, principal producto de exportación, en
Guayas se perdieron 13 mil hectáreas en zonas como Naranjal,
Balao y otras. Con un cálculo de 12 mil dólares por hectárea,
las pérdidas en este producto son de 156 millones de dólares

La infraestructura camaronera está afectada en 3.500
hectáreas, lo cual significó perdidas de 35 millones de
dólares para los productores camaroneros, sector acuícola que
llevó las de perder.

Las exportaciones no se afectaron, ni tampoco la cosecha de
camarón de mar, debido a las altas temperaturas estas
experimentaron un aumento.

Otros productos como el cacao y café tuvieron una mala
floración por lo que las exportaciones bajaron. En cuanto a
los no tradicionales como el mango, de 4 millones de cajas
tan solo se cosecharon 220 mil cajas exportadas.

Sin embargo, no todo lo que ocasionó El Niño fue nefasto. El
jefe de planificación de la Subsecretaría de Agricultura y
Ganadería, Ciro Paca, explicó que se salinizaron los suelos,
se lavaron todos los depósitos de sedimentos en las zonas
bajas, lo que produjo una renovación de los suelos.

Oferta Gubernamental

- Para Homero Torres, ministro de Obras Públicas, la
reconstrucción vial de primer orden costaría 300 mil dólares
por km (210 millones de dólares).

- Los 654 km de vías secundarias cuestan 130 millones de
dólares, mientras que los caminos vecinales 110.

- Estos trabajos iniciarían en septiembre próximo y tardarían
3 ó 4 años.

- La Subsecretaría del MOP prolongó dos meses más los
contratos de mantenimiento que firmó con la empresa privada.
Estas obras emergentes vencieron en junio 30.

- El subsecretario Gonzalo Vargas dijo que la segunda fase de
trabajos se harán en las vías Santa Elena-Puerto López,
Durán-km. 26-El Triunfo-La Troncal y Guayaquil-Daule-Puente
Banchal.

- El MOP inició los trámites para contratar, con fondos del
Banco Mundial, el inventario vial, a fin de cuantificar los
daños.

- Para iniciar la reconstrucción de 25 puentes el MOP tiene,
por el momento, 8 millones de dólares.

- El BID entregará un fondo de 200 millones de dólares. Vargas
la prohibición expresa del BID, BM y CAF, que no se debe
aplicar estos fondos a las vías en concesión.

- La Prefectura del Guayas administrará 500 Km de carreteras
por concesión, y por convenio 300 Km. Al MOP le corresponden
300 Km.

- En mantenimiento preventivo el MOP invirtió 35 mil millones
de sucres: 20 mil millones corresponden a contratos y 15 mil
millones en puentes metálicos. (DIARIO HOY) (P. 6-A y 7-A)

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