Plan Para Apagar Incendios


Publicado el 17/Julio/1999 | 00:00

Guayaquil. 17 jul 99. Elevar el IVA (Impuesto al Valor Agregado)
en seis puntos, declarar la moratoria de la deuda externa
ecuatoriana por un año, reducir o eliminar el sueldo a los
congresistas e iniciar una verdadera capitalización popular, son
varias de las alternativas que sugieren ciudadanos consultados,
para apagar rápidamente el 'incendio social' por la contracción
económica .

A ello se suma el pedido de una moratoria política, para que las
diferentes tiendas ideológicas desistan de su negativa actitud
que tanto daño hace al país.

Luis Montaño Soto, vicepresidente de la Cámara de Industrias de
El Oro, manifestó que con los sueldos de los 123 congresistas,
que ganan 24 millones de sucres cada uno solo por trabajar unas
horas, se podría pagar inmediatamente a profesores y médicos que
están impagos. Ellos realizan una mejor labor social que los
legisladores, acotó.

Resaltó que el sueldo de los congresistas debe reducirse o
eliminarse porque ellos deberían trabajar por civismo o por amor
a la patria, pues la mayoría tiene ingresos particulares.

Dijo que en el Congreso también podría darse la autogestión para
que ellos mismos se financien sus gastos.

A esa postura se sumaron los empresarios de Cuenca.

Rafael Simons, presidente de la Cámara de Industrias del Azuay,
comentó en cambio que el número de congresistas debería reducirse
a la mitad y que a los asesores deben pagarlos ellos mimos.

Tanto Montaño como Simons señalaron que el gasto público requiere
reducirse drásticamente.

Una vez reducido el gasto, con ese dinero hay que pasar a darle
prioridad a la salud, educación, producción y atender las
necesidades básicas del país.

Incremento al IVA

A su vez Simons recomendó un incremento de la tarifa del IVA en
seis puntos y aplicar los mecanismos suficientes para recaudarlo
eficientemente.

"Este impuesto es el menos traumático para la clase popular
porque la educación y la salud no pagan IVA", expresó, tras
indicar que es un impuesto en que solo paga más el que más tiene
a través de los niveles de consumo.

A criterio de Luis Hidalgo, del Colegio de Economistas de
Guayaquil, la forma más rápida de apagar los 'incendios
sociales' del país son los siguientes: no pagar la deuda por un
año; iniciar la capitalización popular mediante las
privatizaciones o concesiones de las empresas del Estado; la
refinanciación y recompra de la deuda externa; y, lograr un
anticipo de crédito con el Fondo Monetario Internacional (FMI),
asegurándose que el acuerdo no exija la eliminación de los
subsidios ni la creación de más impuestos.

Si esto se hace a la vez de manera conjunta y concienzudamente
--afirmó Hidalgo-- en una semana habrá dinero fresco para pagar
a los impagos y comenzar la reactivación de la economía.

Para Hidalgo no hay medidas a más corto plazo que las que
mencionó, pues no hay dinero en este momento para nada.

La moratoria de la deuda, su reestructuración y el acuerdo con
el FMI es factible si se hace un planteamiento magistral a los
acreedores sobre la realidad del Ecuador.

Sobre el asunto señaló que si se siguen pagando los intereses de
la deuda puntualmente nadie creerá la crisis financiera,
económica y social por la que atraviesa el país y que nunca en
la histioria ocurrió.

Al respecto, Simons dijo que es indispensable aceptar que "nos
guste o no, la forma rápida de salir de los problemas actuales
es firmar el acuerdo con el FMI".

Así habrá dinero fresco para la reactivación y fomentar la
producción que es lo único que sacará al país de las oscuras
profundidades en que se encuentra.

Para comenzar a aplicar todo lo dicho, manifestó Hidalgo, hace
falta decisión política y en conjunto trabajar simultáneamente
con un mismo objetivo.

A su vez, Simons resaltó la necesidad de que además de la
moratoria de la deuda se haga una moratoria política para que se
pueda ver el camino que lleve al país de la oscuridad a la luz.

Inversión bajó y la deuda creció en 69%
QUITO.-- Un ejemplo de la mala administración de los ingresos del
Estado se evidenció ayer al conocerse la relación entre el gaso
de inversión y el de deuda.

En el primer semestre de 1999, el Gobierno gastó 46,7 billones
de sucres, esto es, 10 billones de sucres más que la cifra
inicialmente presupuestada para todo el año.

Las prioridades

Luis Mejía Montesdeoca, del Frente Radical Alfarista, FRA, no
cuestionó el exceso en el gasto, sino el criterio de prioridad,
pues el dinero se destinó al pago de la deuda.

Inicialmente, el Gobierno previó pagar 14 billones de sucres para
cumplir las obligaciones de deuda pública interna y externa.

El presupuesto codificado demuestra en cambio que se destinaron
23,7 billones de sucres para cumplir estas obligaciones.

En conclusión, las obligaciones de deuda interna y externa
representaron 69% más que la cifra inicialmente proyectada por
el Fisco para este año.

De esta cifra, 12 billones corresponden al pago de deuda interna,
pero la mayor parte se destinó a los bonos que el Fisco entregó
al sistema financiero privado, a través de la Agencia de Garantía
de Depósitos (AGD), cuestionó Mejía Montesdeoca, quien es miembro
de la Comisión de lo Fiscal, Tributario y Bancario del Congreso.
"No se trata de un acto ilegal, pues la Ley permite que el
Gobierno incremente el presupuesto hasta en el 5%, a menos que
el incremento corresponda a pago de obligaciones", admitió Mejía.


Su crítica más bien se dirigió al destino que el Fisco dio a los
recursos.

Movimiento de gastos

En contradicción, el rubro de gastos de inversión fue recortado.
Inicialmente se estimó un gasto de 9,2 billones de sucres pero
se ejecutaron 7,4 billones.

"Esto significa que el gasto en construcciones escolares,
puentes, caminos y otras obras sociales, sufrieron un recorte".

Según Mejía, la inversión pública genera fuentes de empleo en una
proporción cinco veces mayor a la inversión privada.

En el Ministerio de Finanzas hubo hermetismo frente a estas
críticas.

Ni el Subsecretario Técnico, ni el Subsecretario de Presupuesto
se pronunciaron sobre el tema, igual que la Ministra Ana Lucía
Armijos.

En ese contexto surgen las críticas de los sectores productivos
de la Costa. Sus reclamos radican en que ha transcurrido más de
un año y las secuelas del Fenómeno del Niño en las provincias de
esa región no han sido corregidas.

Tres propuestas para reactivar producción
Sin desmerecer la importancia de conseguir un acuerdo con el
Fondo Monetario Internacional (FMI) como llave para abrir las
puertas de capitales externos que se orienten a la reactivación,
los sectores involucrados en el tema están conscientes que esta
no es la única alternativa para lograr recursos.

La comisión interinstitucional para la refinanciación y
reactivación del sector productivo analiza tres propuestas en su
seno, según informó el presidente de la Asociación de Bancos
Privados del Ecuador (ABPE), Mario Canessa.

Las cámaras de la producción de la Costa por ejemplo pidieron
analizar la viabilidad de una facilidad petrolera para que estos
recursos se canalicen a través de la Corporación Financiera
Nacional.

La CFN, por su parte propuso un proyecto para canalizar los
recursos del FMI, que hoy solo tienen como objetivo fortalecer
la reserva monetaria, hacia la reactivación.

Finalmente la presidencia de la comisión económica de la ABPE
planteó la posibilidad de un proyecto de Fondo de Capitalización
para reanimar a la producción.

Las propuestas requieren estudios de los impactos macroeconómicos
a cargo del Banco Central y pronunciamientos de Finanzas.

Coglitore: El Ecuador requiere de un plan B
Los exportadores de camarón, tal como están las cosas, no ven una
solución a la crisis por la que atraviesa el Ecuador.

"Si no hay cambios dentro del Gobierno y el Presidente de la
República continúa empeñado en firmar una carta de intención con
el Fondo Monetario (FMI), aun a costa de la estabilidad, veo muy
negra la salida a la crisis", opinó Sandro Coglitore, presidente
de la Cámara Nacional de Acuacultura.

Y es que el único plan del Gobierno es la carta de intención con
el FMI, "no hay un plan B", anotó. Es más, dijo, los mismos 500
millones de dólares, producto de ese acuerdo, los está ofreciendo
para el saneamiento de la banca, la reactivación productiva y
para solucionar los problemas sindicales.

Vaticinó en poco tiempo una inflación "por el cielo", una balanza
comercial equilibrada por la falta de recursos para importar, un
desempleo galopante y empleados sin ganas de trabajar.

A eso se agrega el hecho de que cada vez los exportadores
ecuatorianos son menos competitivos, por cuanto el combustible
es más caro que el internacional, los fletes aéreos cuestan mucho
y la devaluación no compensa el porcentaje de la inflación.

"Hoy no hay un rumbo, por lo que el presidente debe tomar una
decisión urgente", subrayó Sandro Coglitore. (Texto tomado de El
Universo)

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