Luis Chiriboga Parra: "que Me Entierren En El Corazon Del Suburbio


Publicado el 29/Enero/1995 | 00:00

Quito. 29.01.95. Personaje muy popular en Guayaquil. Realiza una
intensa actividad cívica. Ha dirigido por mucho tiempo la Cruz
Roja del Guayas. Dirigente deportivo, banquero, actualmente
vicealcalde de la ciudad y como tal hombre de absoluta confianza
de León Febres Cordero. Es fácil identificarlo en las calles, su
mechón en la frente le confiere cierta jovialidad. A diferencia
de otros "hombres públicos", Chiriboga no anda armado, ni lleva
guardaespaldas. "No los necesito", me dice con evidente
satisfacción. Lo que aprovecho para lanzarle mi primera
inquietud.

- Don Lucho, ¿es verdad que Ud. ha pedido que a su muerte sea
enterrado en el corazón del suburbio?

Si, así es. Está escrito en mi testamento.

- Pero si por razones sociales, políticas sus familiares y amigos
se oponen...

El pueblo lo impedirá. Vea amigo, esto no es una pose. Vengo
trabajando décadas con la gente del suburbio, ellos saben cuánto
vengo trabajando con entusiasmo, ayudándoles a construir obras,
etc. Además, siendo gobernador de la Provincia, en tiempos de
Otto Arosemena Gómez, construí, junto con el padre Canals, el
cementerio del suburbio. Amo a esa gente y cuando muera, quiero
estar cerca de ellos. Es mi voluntad y debe cumplirse.

- ¿Ud. nació con vocación de servicio público...?

Creo que todos debemos brindar nuestro respaldo a quienes lo
necesitan, sin esperar retribuciones en votos, o cosas parecidas.
Mire, la gente esperándome afuera, todos son atendidos, nadie
tiene porqué pedir audiencia. A todos se les resuelven aquí sus
problemas. La mejor satisfacción es saber que puedo ayudar a
alguien a resolver sus necesidades.

- Ud. pertenece a círculos sociales y económicos altos, sus
familiares fueron dueños de lo que hoy es el guasmo. ¿Por qué no
se dedicó a la política?

Porque la política como la vemos y entendemos, no me interesa.
Prefiero servir a la gente desde otra trinchera. Reconozco que
nací en un buen ambiente familiar, donde nunca tuve privaciones.
Soy Chiriboga Manrique y Chiriboga Parra, vinculado al Dr.
Antonio Parra Velasco. Comencé a trabajar desde pequeño, pero
cuando tenía diez años, perdí a más de diez familiares en el
terremoto de 1941. Perdí padre, abuela, primos, tíos. Eso deja
sus huellas, pero supe sobreponerme. Luego trabajé en el Banco de
Descuento, donde solo me quedé con los pasivos, pues muchos
cargaron con el banco. Tal vez el recuerdo de mis padres me ayudó
a ser como soy.

- ¿Tiene enemigos personales?

Todos los tenemos. Unos más, otros menos. Tengo un puñado de
gente que no me quiere, por mi manera de ser. Mire, yo no tengo
nada, negocios, no tengo fortunas como puede creerse y vivo
tranquilo. Aquí en el Municipio yo no gano ni un solo real, ni
tengo carro ni chofer; el sueldo que percibo en Filanbanco me
permite vivir.

- Estoy seguro, don Lucho, de que mucha gente no creería esto...

Problema de ellos. Yo no tengo porqué mentir.

- Siempre se lo ve por la calle caminando sin protección, con un
chupete en la boca. ¿No teme algún atentado?

Nunca me ha ocurrido nada. La gente me saluda, se me acerca,
converso y sigo mi camino. No necesito guardaespaldas.

- En cambio el Ing. Febres Cordero se moviliza con pequeños
ejércitos de guardaespaldas....

No es así. Yo considero que debido a la alta investidura que él
ha ostentado necesita de protección, porque seguramente habrá
quienes deseen hacerle daño, y él debe cuidarse. No juzguemos si
fue mal o buen presidente, eso lo dirá la historia. Para unos fue
bueno, para otros será malo. Yo creo que hizo una obra
extraordinaria, y como alcalde los frutos de su excelente
administración municipal los estamos viviendo.

- ¿Cree que el pueblo respalda la acción del ingeniero?

Demasiado. El único caso de un ex presidente llamado
posteriormente a desempeñar una función como la de alcalde ha
sido el de Febres Cordero. El anda por los barrios, los visita,
conversa con las gentes. Yo le pregunto a usted: ¿ha visto a
Hurtado, a Rodrigo Borja, andar en los suburbios? No. Solo lo
hacen en épocas de elecciones. Son huérfanos de respaldo popular.
A Febres Cordero le sobra respaldo.

- Pasemos a un tema controversial. ¿Cree Ud. que el ex presidente
cometió un grave error al divulgar documentos secretos que atañen
a la seguridad del país?

No ha incurrido en ningún delito. Es un hombre responsable que no
cometería esa clase de acciones. El considera que el pueblo debe
siempre estar informado de lo que pasa, nada hay que deba
ocultársele.

- Pero si por razones de odios personales, puede ser el caso; se
lanzan declaraciones desafortunadas, éstas pueden ser tipificadas
como delito y puede ser sometido a acciones penales.

No es el caso del Ing. Febres Cordero, él no ha cometido ninguna
acción que pueda ser calificada de esa naturaleza.

- Don Lucho, el ingeniero Febres Cordero, ¿político o estadista?

Ambas cosas. Es un político que llegó a ser estadista y que como
tal entró en la historia.

- ¿Defensor a ultranza del ingeniero Febres Cordero?
¿Incondicional?

Ni lo uno ni lo otro. Me molestan esas expresiones. Soy un hombre
que trabaja junto a él en la Alcaldía, veo sus desvelos por la
ciudad, conozco cuáles son sus aspiraciones y trato de ser leal.
Soy un amigo con el cual él puede sentir absoluta confianza. No
soy de los que traiciona.

- Ud. es banquero. ¿Cómo ve la Banca Ecuatoriana? ¿Cuáles sus
defectos y cuáles sus virtudes?

La banca es algo necesario, ya que es quien distribuye el
crédito. Tengo algunas décadas de ser banquero, diría que me
formé junto a ese gran hombre que fue Carlos Julio Arosemena
Tola. Soy de los que creen que deben existir los mecanismos
necesarios para que a través de un control legal eficaz, puede la
banca desenvolverse sin apremios. Ultimamente han proliferado tal
cantidad de bancos y financieras, que considero que debe
ejercerse un control a fondo de las actividades de estos entes
financieros. Allí tiene la palabra la Superintendencia de Bancos.

La Banca privada debe retribuir a la sociedad la confianza que
ésta deposita. Y lo está haciendo. La intensa actividad que
despliega la banca en acciones culturales es enorme. Mire, las
acciones de Filanbanco: Samanes, campo de recreación, Museo Nahím
Isaías, en fin.

- ¿Hay necesidad de un código de conducta para que norme ciertas
actividades bancarias?

Creo que de hecho lo hay. Toda la banca ecuatoriana se rige por
un severo código de conducta. Cada banco tiene la obligación de
actuar bajo ciertos parámetros, que de llegar a incumplirse
deberán atenerse a las consecuencias.

- ¿Cuál es su opinión sobre el problema territorial ecuatoriano?

Que de no encontrarle solución el futuro no será nada halagüeño.
Necesitamos actuar con calma cuando tratemos de temas delicados.
Nosotros descubrimos el Amazonas y otros se lo llevaron. Siempre
hemos sido la víctima de los peruanos, también de los
colombianos. La historia es clara en este sentido.

- ¿Cree en la hermandad americana?

Lirismo, amigo, lirismo. Mire lo que pasó el 42, nos quedamos
solos.

- ¿Cómo ve este gobierno? ¿Cierto que gobierna solo para
empresarios?

No, señor. Creo que Sixto Durán gobierna de acuerdo a su edad, de
acuerdo a su enfermedad, con malos asesores. Y lo sigo
considerando como una persona bien intencionada.

- Y esa política de privatizaciones donde según la oposición lo
que menos hay es transferencia....

Yo lo que veo es indecisión por todas partes. Y esta es la
antesala del fracaso. La única privatización que conozco es la
llevada adelante por el Municipio de Guayaquil con la recolección
de basuras, o sea con el Aseo de calles. El resto es teorización.

- Luis Chiriboga Parra, ¿social cristiano...?

Yo soy ecuatoriano, de servicio al país, que para poder servir a
mi ciudad tomé la tarjeta del social cristianismo a muy avanzada
edad. A mis 65 años, me encuentro conforme con la situación, no
hago política partidista, no soy miembro del buró ni del
directorio.

- ¿Se está quemando la candidatura presidencial del Ab. Jaime
Nebot?

No creo, todo lo contrario, es el único ecuatoriano con
posibilidades ciertas de ser el nuevo mandatario del país a
partir de 1996. Su capacidad, su afán de servicio, su juventud,
lo vuelven el líder aceptado tanto al interior del partido, como
fuera de él.

- ¿Dada la simpatía de Chiriboga Parra, nunca ha pensado en
convertirse en el heredero de Febres Cordero?

Amigo, esa pregunta me hace sonreír. El único heredero es el Ab.
Jaime Nebot, él es un político con gravitación nacional. Yo soy
simplemente un hombre que trabaja por su ciudad y que mi única
satisfacción es saber que puedo ser útil a alguien.

PERFIL

- ¿Qué lee don Lucho...?

Muchas biografías, son mis libros preferidos. También leo, cuando
me queda tiempo, libros de economía, de política. La prensa
nacional la reviso toda. Es bueno estar informado.

- El hombre que Ud. más admira en la historia

Simón Bolívar, los ideales que él encarnó son de solidaridad, de
integración. Desgraciadamente las circunstancias adversas que le
tocó enfrentar hicieron que muchos de sus proyectos naufragaran.

- Y el personaje de nuestra historia

Quien más, si no Eloy Alfaro, verdadero heredero de Bolívar, de
sus sueños.

- ¿El político ecuatoriano que más le haya impresionado?

Aquí el rostro bonachón de Chiriboga manifiesta toda su
admiración por la persona del profeta. Cuenta una serie de
anécdotas vividas junto a Velasco, cuando en nombre del
presidente Arosemena Gómez le tocó darle un saludo en la ciudad
de Guayaquil. De lo nervioso que se puso cuando tomó la palabra y
de cómo el Dr. Velasco Ibarra devolvió el saludo.

"Señor, dijo Velasco, no acepto que me diga que viene en nombre
del Presidente del Ecuador, él es un encargado del poder". Los
recuerdos hacen sonreír a Chiriboga. En eso una interrupción.
"Don Lucho, el Señor Nicolás Febres Cordero está en la línea,
quiere hablar con usted".

"Que me llame más luego, estoy en una entrevista con diario HOY",
contesta.

- Finalmente, señor Chiriboga, ¿cuál es su opinión sobre esta
debatida Ley de libertad religiosa para las familias?

De hecho la libertad existe. En todo caso es bueno discutir con
altura. Lamento la muerte del joven, siempre una muerte es
lamentable. Creo que cada padre de familia tiene la libertad de
dar la educación que a bien tenga.

- ¿Qué quiere que diga su epitafio?

"Aquí yace un hombre al que siempre le gustó hacer el bien".

Me retiro. Afuera la gente espera para hablar con "don
Lucho". (12B)

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