Quito. 20 nov 97. El invierno en el litoral, en estos días, no
reviste el carácter de general. Ayer llovió en Esmeraldas y en
Manabí, mientras en Guayaquil el temporal fue tenue.

Sin embargo, las consecuencias están a la vista. La situación
en Guayas y Los Ríos, se agrava por la falta de recursos
económicos de los municipios para enfrentar las emergencias.

La rotura de una represa construida por el Instituto Nacional
de Investigaciones Agropecuarias (Iniap), ante la fuerza de la
creciente del estero Giler, que pasa por la Estación
Experimental Pichilingue, en la provincia fluminense, causó
alarma en la zona. El agua se llevó, además, el puente de
hormigón del sector e inundó los barrios Las Campanas, Simón
Bolívar y la explanada del estadio Guillermo Juez, de Mocache.


Iván Garzón, director encargado del Iniap, dijo que la represa
servía para almacenar agua y regar los cultivos veraneros de
la zona.

El rompimiento de las compuertas también causó que la
corriente se lleve el puente -de diez metros de largo- que
servía de comunicación entre la estación y otras comunidades
agrícolas.

En Quevedo, las lluvias elevaron el nivel de las aguas del río
del mismo nombre e inundaron la parroquia urbana Nicolás
Infante Díaz y las cooperativas de vivienda El Pantano y La
Tola.

Cerca de 2.000 casas de las cooperativas de vivienda Los
Chapulos, 15 de Noviembre, Josefina 1 y 2, El Mital, 20 de
Febrero, Venus del río Quevedo, El Guayacán, Siete de Octubre,
Promejoras, Progreso, San José Norte y Sur, quedaron inundadas
por las lluvias de la madrugada del martes. Los sistemas de
alcantarillado sanitario y pluvial colapsaron.

En los sectores La Cancagua y La Loreto, una alcantarilla que
sirve de desagüe del estero El Atascoso fue taponada por una
palizada. Varias casas del sector fueron afectadas cuando el
nivel del agua subió un metro y medio.

En Guayas, el Municipio de Santa Lucía ayer cerró la
carretera; reclama recursos para atender trabajos de
emergencia como apuntalar el puente que se encuentra en riesgo
inminente por la palizada que arrastra el río en la zona.

Los alcaldes de Bucay, El Triunfo y Yaguachi, Eliécer
Rodríguez, Aníbal Zea y Julio Díaz, reclaman al Gobierno que
les transfiera dineros para ejecutar obras básicas de
emergencia en las cabeceras cantonales y en parroquias urbanas
y recintos.

Ayer, mientras el presidente Fabián Alarcón se reunía con los
ministros del Frente Social en la Gobernación de Guayas, los
alcaldes de varios cantones esperaban en los pasillos para ser
atendidos. Pero después de tres horas de espera se fueron sin
ninguna respuesta favorable.

El Alcalde de Yaguachi necesita 5.000 millones de sucres para
iniciar el relleno pétreo en los barrios Batallón Yaguachi, El
Tamarindo, cooperativa San Jacinto, Febres Cordero, El Mango,
Juan de Dios Barzola, La Y, Pedro J. Montero y Ferroviaria.

El primer personero municipal de El Triunfo también reclama la
atención gubernamental. La semana pasada se desbordaron los
río Bulubulu, Galápagos y Verde e inundaron la zona urbana del
cantón.

A criterio del Alcalde, se necesitan 4.800 millones de sucres
para reconstruir la avenida principal y otros 5.000 millones
para ejecutar obras emergentes en diferentes comunidades de El
Triunfo.

En Balao, ni siquiera el sobrevuelo de aviones de combate
peruanos en la guerra de 1942 causó tanto pánico entre los
pobladores, como los anuncios que hace el Instituto
Oceanográfico de la Armada ecuatoriana (Inocar) sobre la
presencia del fenómeno de El Niño. Las primeras señales
pusieron sobre aviso a 1.200 moradores de la ciudadela Barrio
Nuevo, en la margen izquierda del río Balao. Las huellas de
las lluvias caídas, entre el lunes y jueves, quedaron en sus
casas. El río Balao se salió del cauce y las aguas llegaron
hasta a las camas.

Carlos Aparicio, un afectado, dijo que el nivel del agua en la
zona alta subió cerca de un metro.

Santa Rosa, el cantón más golpeado por el temporal, en El Oro,
y que, según sus autoridades y los evacuados por las
inundaciones, se aprestaba a soportar largos e interminables
días de lluvia, ayer, por tercer día consecutivo, los
evacuados abandonaban los albergues, apoyados por militares y
carros del Batallón Imbabura, el Grupo de Artillería Bolívar y
la Compañía de Ingenieros Quitumbe.

El comandante de la Brigada de Infantería El Oro, Nairo
Velasco, explicó que este proceso demorará unos cinco días
hasta eliminar el agua de algunos sectores inundados. En los
albergues todavía quedan unas 2.200 personas.

Velasco dijo que luego de realizarse un sobrevuelo se
determina que los ríos de Santa Rosa, El Guabo y Machala están
en su cauce normal y, en el caso específico de Santa Rosa,
estimó que son unas 150 viviendas las que están inundadas.

Y si en Santa Rosa hace sol, en Esmeraldas llueve. Casi todos
los barrios se inundaron, en especial, en las riberas del río
donde viven en condiciones de hacinamiento más de 40 mil
personas. La falta de recolección de basura ayudó al
taponamiento de alcantarillas. Esto fue evidente en el barrio
Las Palmas. La única novedad que llegó hasta mediodía a la
Defensa Civil fue la caída de una vivienda.

Olón: el lunes estará listo

La vía Interoceánica que une Guayas con Manabí quedará
rehabilitada la próxima semana. En no menos de cinco días
volvería a funcionar el puente emergente sobre el río Olón que
el lunes fue arrastrado por la corriente.

Una grúa de la empresa Ecuatoriana, que está a cargo de la
rehabilitación de la vía que conecta la península de Santa
Elena con Manabí, realiza intensas labores para instalar el
puente metálico en el mismo lugar en que fue colocado en marzo
pasado.

José Mendoza, ingeniero del Ministerio de Obras Públicas, dijo
que se estima que el puente quedaría habilitado a partir del
lunes.

"Todo dependerá de cantidad de madera y de las condiciones del
terreno. Además habrá que mejorar ciertas piezas que están
averiadas".

El Municipio de Santa Elena entregó material pétreo para
reforzar la base donde se apoyará el puente. Actualmente se
realiza el trasbordo de material, alimentos y pasajeros en
lanchas.

La comunidad de la península de Santa Elena amaneció el lunes
con la noticia de la caída del puente que servía desde hace
ocho meses de enlace provisional. A las 06h30 el primer turno
de la cooperativa CITM que cubre la ruta La Libertad-Manta, no
pudo pasar. Desde allí, el paso de los viajeros realiza con
trasbordo.

Dos canoas particulares movilizan a las personas, enseres y
productos entre ambas orillas separadas por más 40 metros. El
río Olón se encarga de abrir más el boquete, según la
intensidad de la corriente y el caudal que lleva.

A la par se trabaja en la reconstrucción del puente principal
de concreto que se desplomó el pasado 25 de marzo cuando la
creciente del río arrastró árboles y maderos desde la montaña.


Será reemplazado por un puente de estructura metálica, el
pilotaje ya está siendo instalado. Si bien el plazo de entrega
está señalado para diciembre, se estima que estará habilitado
para enero.

Los retrasos se deben a que la maquinaria que estaba
piloteando hacia la orilla que da a Olón no puede pasar a
trabajar al otro lado debido a la caída del puente
provisional. Nadie pensó que otra creciente iba a llegar tan
pronto. Los técnicos esperan repararlo para iniciar las obras.


Mientras tanto no se ha definido la contratación de la
limpieza del cauce del río Olón, que está llena de palizada
necesaria para evitar que se repita la emergencia en este
sector.

En el país

Una inmensa masa de agua en las costas

El fenómeno de El Niño se está desplazando hacia Perú y
Ecuador, afirmó el martes el gerente general de la Sociedad
Nacional de Pesca de Chile (Sonapesca), Cristian Jara. "Esto
significa que Perú y Ecuador se verán mucho más afectados que
Chile", declaró, en base a las últimas imágenes satelitales,
que detectaron que el fenómeno se desplaza hacia el norte.
Jara agregó que el recalentamiento de las aguas chilenas
provocado por el fenómeno alcanza a unos cuatro grados más que
lo normal. Entre tanto, el Inamhi, en Ecuador, dijo que estas
anomalías se las están sintiendo desde marzo y que al momento
hay una inmensa masa de agua caliente, en las costas
ecuatorianas y su evaporación provocará lluvias excesivas.

200 mil dólares para los damnificados

El Programa Mundial de Alimentos aprobó una ayuda de
emergencia para el Ecuador por 200 mil dólares. El aporte será
destinado a las poblaciones afectadas por las inundaciones.
Para responder con más rapidez a las necesidades alimenticias
de los afectados, en coordinación con los ministerios de
Agricultura y Salud, entregará un camión con 20 toneladas de
alimentos. Allí se incluye arroz, harina de maíz, fréjol,
aceite y carne enlatada.

Se pierde la cosecha de trigo en Argentina

Dos millones y medio de toneladas de trigo se perdieron como
consecuencia del fenómeno El Niño, señaló el presidente de la
entidad que nuclea a las cooperativas agropecuarias
(Coninagro), Valentín Levisman. Los efectos de esa corriente
son imprevisibles, pues puede desplazarse desde la provincia
de Corrientes -donde produjo fuertes inundaciones- hacia el
centro del país, agregó Levisman. AFP

40 familias piden ayuda

Moradores de la Asociación de Trabajadores Agrícolas
Vencedores de Yamile, ubicado en el kilómetro 15 y medio de la
vía Durán Tambo, solicitaron al Gobernador de Guayas movilizar
ayuda para 40 familias que tienen 160 niños en peligro de
contraer enfermedades respiratorias y de la piel a causa de
inundaciones registradas en esa zona.

El presidente de la Asociación dijo que la escuela patrocinada
por la FAE destinada como albergue no podrá ser utilizada por
las constantes inundaciones.

Pastaza: el clima se normaliza

En las últimas 48 horas persisten los días soleados. La
temperatura llega a los 28 grados centígrados. En la noche la
mínima es de 18 grados. Las lluvias disminuyeron lo que
permitió que los 50 damnificados de la Cooperativa de Vivienda
Popular Carlos Plaza Aray, en el kilómetro 6 de la vía
Puyo-Tarqui, reconstruyeran sus viviendas. Además, el trabajo
para la construcción de un muro de gaviones en los ríos Puyo y
Pindo avanzan. La obra pública se reactiva poco a poco y el
mantenimiento de las vías por parte del MOP. Redacción Puyo

Junín: la actividad educativa peligra

En el cantón Junín 30 recintos fueron afectados por las
precipitaciones que cayeron durante 12 horas, el pasado
martes. 10 centros educativos podrían suspender sus
actividades por el mal estado de los caminos vecinales. 25
hectáreas de cultivos de ciclo corto (melón, sandía, maíz,
entre otros) están sumergidas. Redacción Manta

Manabí: el agro sigue afectado

10.000 hectáreas de cultivos de ciclo corto han sido afectadas
por el fenómeno en los cantones, Portoviejo, Pichincha, Chone,
Rocafuerte y Tosagua, según versiones del director provincial
Agropecuario, Ignacio Palacios. La zona agrícola y ganadera de
Chone fue afectada en un 85 por ciento. "Allí se perdieron
1.000 hectáreas entre pasto, maíz, plátano, cacao y cítricos".
Redacción Manta

Las lluvias continúan en Quito

Aunque en las primeras horas de la mañana hay sol, este se
pierde en la tarde tras una densa capa de nubes. Las
precipitaciones son más frecuentes en las tardes y noches. La
temperatura varía entre 23 grados (máxima) y 10 grados
centígrados, especialmente en las noches.

Testimonio

Silvia Borja
UNA DE LAS AFECTADAS DEL INVIERNO

Nada ni nadie nos apoya

A mis 66 años y sin miedo al agua, me atreví a cruzar la mitad
de la ciudad. Yo y mis 15 vecinas teníamos que llegar al
Municipio. Ayer, la lluvia no se prestaba para formalidades,
por eso llegamos descalzas. La gente del barrio El Palmar de
Esmeraldas, en las riberas del río, estamos desesperados y
cansados de soportar tanta inundación.

Le tuvimos que poner las manos a la autoridad municipal para
que nos ayude. Es que ya no aguantábamos más, el agua servida
se metió al interior de nuestras viviendas. Un centenar quedó
anegada y el sol estaba que quemaba, esto nos hizo suponer que
en la tarde se vendría otra arremetida. Solo Dios sabe que ya
no aguantamos más.

Entre lágrimas y con la ayuda de todo el barrio, las paredes
de nuestras casas de zinc y bloque tuvieron que ser derrocadas
para evacuar las aguas negras que bajaron de la ciudad.

Esto sucede a cada rato, pero es imposible que nos podamos
acostumbrar. El buen tiempo de algunos días nos da la
esperanza de que esto va a pasar, pero la última lluvia
revivió los días del aguaje.

A Rosa Cueva, el agua le llegó hasta la cintura. En la
vivienda de Yesenia Ruíz, el piso se llenó de lodo negro y
pútrido. Los 13 nietos de Silvia no alcanzaron a proteger los
pocos enseres y toda la inmundicia los tapó. Pobrecita, se
quedó sin nada.

¿Que si hemos pensado en la evacuación?, sí lo hemos hecho,
pero ni la Defensa Civil, ni malaria, ni nadie se ha ofrecido
para ayudarnos. Nosotros somos tan pobres que ni pensar
arrastrar con todo y, además, a dónde vamos a ir. Mi amiga
Silvia hasta pensó apuntarse en una zona de invasión.

Silvia y yo quisiéramos apuntarnos al programa de la Curia,
pero necesitamos un millón de sucres ¿de dónde? Yo tengo un
pequeño negocio de venta de fritada, pero por más que cuento
no alcanza, más cuando debo gastar 150 mil sucres para un
tratamiento cardíaco. Parece que tengo que aguantar en este
cuarto sin paredes y casi ya sin techo. (Texto tomado de El
Comercio)
EXPLORED
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