La Emision De Gases Asfixia El Centro De Cuenca


Publicado el 05/Septiembre/2000 | 00:00

Quito. 5 sep 2000. La contaminación vehicular en la capital azuaya supera
los niveles máximos admitibles. No existe un organismo que efectúe
controles ambientales.

Cuenca no solo es la tercera ciudad del país sino también una de las más
contaminadas. A causa del escaso control del parque automotor, el Centro
Histórico presenta niveles de polución considerables y que generan
preocupación.

Así lo demuestra un informe de la red de monitoreo instalada por la
municipal Empresa de Telecomunicaciones, Agua Potable y Alcantarillado
(Etapa) para estudiar la calidad del aire en la urbe.

Pablo Lloret, director de Gestión ambiental de Etapa, afirma que la
situación es "alarmante". Los vehículos que circulan diariamente emiten
partículas que enrarecen el aire en el sector céntrico.

Hace un año, la empresa instaló tres estaciones en diferentes sitios de
la ciudad, que miden los niveles de emisión de los contaminantes. Una se
encuentra en las instalaciones de esa empresa y recoge lo que ocurre en
el casco urbano. La otra, en la parte alta de las oficinas del Parque
Industrial, para estudiar a ese sector. La última se localiza en el sur,
en la Universidad de Cuenca (UC), para conocer lo que ocurre en la parte
residencial.

Para determinar los resultados, se tomó como norma lo establecido en el
registro Oficial No. 726 del 15 de junio de 1991, donde se fijan los
valores límites permitidos para cada contaminante.

En el informe se desprende que las partículas totales de suspensión
sobrepasan el nivel permitido en el centro. Ese elemento está formado,
principalmente, por lo que despiden los vehículos que utilizan diesel y
gasolina. "Si sabemos que el valor máximo admitido es 80 microgramos por
metro cúbico (ug/m3), nosotros tenemos en ese lugar 96,5". Esa cifra es
superada en el Parque Industrial, donde los niveles alcanzan los 165
ug/m3. En cambio, la cifra está por debajo del límite en la estación
ubicada en la UC.

El técnico Lloret expresa que el parque automotor es el responsable del
85 por ciento de la contaminación. El porcentaje restante proviene de los
gases expulsados por las industrias.

Franklin Bucheli, director de Gestión Ambiental del Municipio de Cuenca,
afirma que los cerca de 38 000 automotores "que circulan en la ciudad son
los principales responsables de la contaminación ".

Sin embargo, los resultados demuestran que, en los lugares estudiados los
valores de monóxido de carbono (CO) están por debajo de lo aceptable.

Según Lloret, esos datos no reflejan la realidad, pues hay 2 factores que
se deben considerar. Por un lado, las cifras son un promedio del grado de
contaminación en todo el sector analizado. Por el otro, los sensores
están colocados en lugares altos. "Si se realiza la medición en la
esquina de las calles Bolívar y en la Benigno Malo, que tienen gran
concentración vehicular, y se mide el CO a un metro del suelo, se van a
tener valores importantes". El técnico dice que cuando los porcentajes se
acercan a la norma, significa que hay sitios que superan lo permitido.

La emisión de partículas sedimentables también tiene cantidades
significativas, básicamente en el Parque Industrial. Allí, todos los
meses monitoreados, con excepción de enero y mayo, están por encima de lo
admitido. La norma estipula que "la máxima concentración de una muestra
recolectada en forma continua durante 30 días, es de un miligramo por
centímetro cuadrado". En ese lugar, las cifras alcanzan hasta 1,89.

¿Cuáles son las causas para que la contaminación se concentre en el
centro? Lloret precisa que la falta de fluidez vehicular es un factor,
junto al hecho de que las calles y las casas están encerradas y los gases
no tienen por dónde salir. "Existen sectores, como en la calle Vega
Muñoz, por donde atraviesan hasta 20 líneas de buses. Si medimos los
valores de CO seguramente se dispararán".

Además, no existe un ente que controle la emisión de gases. Buchelli
habla de la importancia de que los vehículos tengan licencias ambientales
para para circular; como también de la necesidad de contar con
analizadores de gases y opacímetros. "Estos determinan las normas
permitidas para que los vehículos puedan transitar sin dañar al
ambiente". Igualmente, destaca la importancia de establecer auditorías
ambientales y estudios de impacto en las fábricas.

Los buses viejos siguen rodando por las calles

El departamento de Gestión Ambiental de Etapa ha planteado que la
solución al problema de contaminación provocada por los vehículos se
encuentra en la utilización del convertidor catalítico.

Se considera que la norma ecuatoriana debe exigir la utilización de ese
dispositivo. "Si no se pide eso ahora, por lo menos en los vehículos
nuevos, la tasa de renovación del parque automotor sería muy larga",
señala Pablo Lloret.

También sostiene que los taxis y las unidades de transporte públicos o
buses no deben sobrepasar los 20 ó 35 años de vida útil. Rodrigo Torres,
director de la Unidad de Transporte del Municipio de Cuenca afirma que
alrededor de 150 buses superan esa edad.

Actualmente, 538 unidades circulan a diario en la ciudad. Además, otras
110 no funcionan regularmente pues "están con frecuencia en reparación.
Si no se da un cambio inmediato, es un hecho que suben los índices de
contaminación".

Torres plantea la necesidad prioritaria de cambiar el parque automotor de
buses. Las 150 unidades deben ser reemplazadas inmediatamente y las 500
restantes en los próximos cuatro años. Esa entidad sugiere la selección
de un bus tipo, con motor ecológico y diseñado para brindar un servicio
dentro de la urbe.

Torres señala la importancia de reorganizar la circulación vehicular
mediante la creación de una red integrada de transporte. "Cuando
concentramos vehículos sobre un único corredor, también se acumulan los
gases contaminantes. Y cuando los vehículos disminuyen el número de
kilómetros recorridos se reducen los índices de contaminación, pues
queman menos combustible".

El proyecto municipal, que afronta retrasos, prevé la organización de
líneas troncales y alimentadoras. Torres asegura que si la red entra en
funcionamiento, mejorarán los costos de operación y mantenimiento de los
buses y habrá un equilibrio tarifario. Pero, el programa municipal
enfrenta los serios cuestionamientos de los choferes, que con frecuencia
han retrasado la ejecución. Su principal objeción es que no tienen fondos
para adquirir las nuevas unidades.

La emisión de ruido constituye otro problema

Además de la emisión no controlada de gases de los autos e industrias,
los habitantes de Cuenca soportan otra forma de contaminación: la del
ruido, siendo también el Centro Histórico el más afectado.

El director de Gestión Ambiental del Municipio de esta ciudad, Franklin
Bucheli, asegura que los índices de contaminación por ruido superan en 25
decibles al máximo tolerable. "Hemos medido hasta 80 decibeles, cuando la
norma dice que no deberían ser más de 65".

El técnico del Municipio responsabiliza a los conductores de automotores,
especialmente a los taxistas y choferes de bus de ese tipo de
contaminación, que también afecta a la denominada zona industrial, donde
existe una enorme circulación de automotores pesados.

Precisamente, allí se realizó un monitoreo ambiental y se determinó que
en los lugares aledaños el nivel de ruido se eleva considerablemente. "La
cantidad en este sector se dispara". (Texto tomado de El Comercio)

Ciudad Quito



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