Filanbanco Ahora Viene El Control


Publicado el 25/Noviembre/1998 | 00:00

Quito. 25 nov 98. El crédito otorgado por el Banco Central a la
entidad garantizará a los cuentahorristas. El préstamo es de
liquidez y los accionistas siguen controlando el Banco.

Las autoridades monetarias estuvieron ayer con los ojos puestos en
el Congreso. La suerte de un préstamo de 150 millones de dólares,
más 100 mil millones de sucres, depende ahora de la aprobación de
la Ley Tributaria y Financiera.

Sin embargo, hasta el cierre de esta edición, no se conocía una
resolución de la Comisión Tributaria del Legislativo ni una
convocatoria para la plenaria.

El caso es que la Agencia de Garantía de Depósitos (AGD), que se
crearía con esta Ley, permitiría, de acuerdo a lo planteado por el
Ejecutivo, controlar mejor a las entidades del sector financiero y
acceder a los Bonos de Reactivación Económica (BREs) a los bancos
que requieran un soporte financiero.

El Directorio de la AGD se conforma por el Superintendente de
Bancos, el Ministro de Finanzas y un miembro del Directorio del
Banco Central (BCE). Aún no se define si entra un cuarto miembro
que se estima sería de las Cámaras de la Producción.

Por ahora, el BCE, para asegurar los depósitos de los ahorristas,
entregará recursos a Filanbanco, conforme haya necesidades de
liquidez. Para respaldar este crédito, la entidad entregó pagarés
de sus deudores que fueron endosados al Central.

Así, el crédito otorgado es de liquidez (no subordinado), por lo
que la administración del Banco continúa en manos de los
accionistas (Grupo Isaías). Según se anunció la madrugada de ayer,
el crédito está sujeto a la Ley de Régimen Monetario y Banco del
Estado en sus artículos 24, 25 y 26. Ello permite un préstamo a
bancos en líos de liquidez cuyo monto no supera el total del
capital pagado más la reserva legal y más otras reservas de la
entidad beneficiaria.

Este préstamo permite dar liquidez a Filanbanco hasta que el
Congreso apruebe el proyecto aunque, al parecer, dos elementos
estarían negociándose en el proyecto. El uno tiene que ver con la
inmunidad de los miembros de la Agencia de Garantía de Depósitos
(AGD) y el otro, que este organismo no tenga la libertad de
intervenir en el banco sin previo aviso.

Roberto Isaías expresó ayer que a pesar que la nueva Ley es muy
dura y le quita el poder a los accionistas de los bancos, "la
necesitamos los bancos para ser más fuertes" y obligar a mejorar el
patrimonio técnico. Francisco Alarcón, director de Filanbanco
señaló que está seguro que la Ley saldrá jueves o viernes.

La atención al público tiende a normalizarse

* Quito: los dólares fueron el problema

Una jornada tranquila se vivió ayer * Las agencias de Filanbanco en
Quito trabajaron con relativa calma ayer. Los funcionarios del
banco, con tono sereno, explicaban a los pocos clientes presentes
la situación de la entidad financiera. Toda pregunta e inquietud se
intentaba responder. Incluso a la prensa se le permitió realizar su
trabajo. En la mañana, varios canales de televisión realizaban
tomas. Para las operaciones normales no existían problemas, pero
los clientes que querian realizar retiros de sus cuentas en
dólares, sí tuvieron dificultades. En la matriz, ubicada en la
avenida Amazonas y Unión Nacional de Periodistas, se daban dos
alternativas a quienes deseaban realizar este tipo de transacción:
la primera era realizar sus retiros pero en sucres. Y la segunda,
esperar hasta que el banco se provea de los dólares para realizar
la entrega correspondiente. Una situación que se repetía en varias
agencias del Banco en Quito.

* Cuenca: el fantasma de Solbanco ronda

Una región con malas experiencias * Las ventanillas de atención al
cliente de las siete agencias de Filanbanco sucursal Cuenca
trabajaron fuera de lo normal. Ayer, cientos de clientes se
acercaron a las oficinas con el único propósito de saber qué pasaba
con la institución. La desconfianza y la incertidumbre primaba en
la mayoría de clientes. Casualmente, la mayoría de ellos sacó sus
depósitos de Solbanco hace más de un mes y los colocaron en
Filanbanco. Ahora no están seguros de volver a depositar sus
ahorros en otra institución. La ventanilla que atiende a los
cuentahorristas en dólares era la que más atención recibía: hubo
clientes que sacaban desde mil dólares hasta USD 50 mil. Si bien
los rumores de problemas en Filanbanco se conoció oficialmente el
lunes pasado, las demás instituciones bancarias comenzaron a
modificar sus tasas de captaciones para captar ese dinero flotante
que saldría de la institución. En menos de un día las tasas de
interés para pólizas se ubicaron tres puntos más en comparación del
lunes. Por ejemplo una póliza a 60 días tenía una tasa mínima de
40,83 por ciento el lunes, pero desde ayer ya está en 43,33 por
ciento.

* Guayaquil: Isaías salió al frente

No se presentaron colas de gente * Luego de varios días de
negociaciones con los funcionarios del BCE, el presidente ejecutivo
de Filanbanco, Roberto Isaías, se presentó pasadas las 11h00 ante
los periodistas en el auditorio del Filanbanco, ubicado en el
octavo piso del edificio matriz de Nueve Octubre y Pichincha.

Isaías se mostraba con buen ánimo y listo para contestar las
preguntas. Esto se vio fortalecido por la situación en las
ventanillas, donde la presencia de público era normal y no se
reportaban largas columnas en las agencias y sucursales del país.

Acompañado de su hermano Estéfano, del presidente del directorio,
Luis Pérez y de los miembros del directorio, Francisco Alarcón y
Carlos Luis Plaza, Isaías expresó que no existía préstamo
subordinado y lo que el Banco Central (BC) estaba realizando eran
préstamos de liquidez, para lo cual la institución había entregado
suficientes garantías.

Calmado, sonriente y bromeando, expresó que durante la reunión con
los funcionarios del BCE les indicó que para él existían tres
prioridades: el país, el interés de los 500 mil clientes del banco
y el bienestar de sus empleados. Mientras tanto, ayer el presidente
Jamil Mahuad sostuvo que el caso de Filanbanco no revela problemas
en el sistema bancario del país, "y lo digo muy enfáticamente,
donde hay problemas es con la economía del país".

El Presidente anunció que el apoyo financiero a Filanbanco era de
un préstamo de liquidez, que se ofrece a los bancos que tienen
necesidad de dinero.

Entrevista con...

Luis Jácome

PRESIDENTE DEL BANCO CENTRAL

La nueva ley debe llegar ya

¿Por qué el Directorio del Banco Central del Ecuador desechó toda
posibilidad de otorgarle un crédito subordinado al Filanbanco y
prefirió extender los créditos de liquidez a esa entidad?

Bueno, nosotros consideramos que no era procedente entrar a ese
tipo de salida al problema que enfrente ese banco. Y menos todavía,
estando en vísperas de la aprobación de una ley de reestructuración
bancaria. En el corto plazo, Filanbanco entrará en un programa de
reestructuración bancaria.

¿Acaso el Directorio del Banco Central enfrentaba limitaciones
legales para dar un crédito subordinado?

No. Desde el punto de vista legal teníamos la alternativa de la Ley
de Instituciones del Sistema Financiero, especialmente el artículo
147, que habla explícitamente de los créditos subordinados. Pero
este tema no se abordó en las reuniones del Directorio.

Al otorgar una nueva línea de crédito de liquidez a Filanbanco, ¿en
qué se garantiza el Banco Central para darle más fondos a ese banco
privado?

Bueno, tenemos en garantía una parte de la cartera buena de
Filanbanco...

¿Se trata de cartera triple AAA, es decir, altamente líquida y
buena?

Bueno, son garantías equivalentes al 120 por ciento de los montos
de los créditos que les hemos otorgado. Además, el Filanbanco está
comprometido con nosotros en lograr un esquema de estabilización
que apunta a mejorar su eficiencia...

¿Qué tipo de metas están establecidas para ayudar al Filanbanco a
salir de sus problemas?

No puedo entrar en detalles en estos momentos, pero debo decir, por
ejemplo, que Filanbanco tendrá que reducir sus oficinas,
racionalizar su personal, etc.

Es claro que el Central privilegió la salida temporal a la crisis
del Filanbanco, en espera de la aprobación de la ley que creará la
Agencia de Garantía de Depósitos. ¿Cuándo espera que el Congreso
apruebe esa ley?

Ese proyecto lo trabajamos a conciencia. Es una alternativa para
los problemas estructurales del sistema financiero; no está hecha
en función de las dificultades por las que atraviesa un banco. Este
detalle no puede ser ignorado por los diputados. Por eso creo que
esta ley debería pasar ya.

¿Cuánto dinero le tiene prestado el Banco Central al Filanbanco
hasta estos momentos?

Alrededor de 150 millones de dólares bajo el amparo del artículo 24
de la Ley de Régimen Monetario y varios millones de dólares más
según el concepto del artículo 26 de la misma Ley.

Análisis

Que pierdan los perdedores

La crisis bancaria que se hizo visible con los casos de los bancos
Continental, Solbanco y de Préstamos llegó a uno de sus puntos más
graves, con el caso de Filanbanco: está en crisis el banco número
uno en activos, pasivos y cartera. El banco que posee la red más
importante de clientes en el país. No hay que pellizcarse: es una
realidad.

La figura por la que optó el Banco Central la madrugada de ayer
-adjudicarle un nuevo crédito de liquidez a Filanbanco en vez de un
crédito subordinado- era la salida apropiada, dicen los técnicos
del Central (ver la entrevista con Luis Jácome). No es la mejor a
la luz de lo que se espera para reactivar al sector bancario sino
la única posible de los parámetros jurídicos actuales. De ahí la
necesidad que hay para que el Congreso modifique radicalmente la
Ley de Instituciones del Sistema Financiero que, además de sesgada
y amañada, ha forjado conductas irresponsables en el sector
bancario en el país.

En el proyecto de ley, previsto por el Ejecutivo, hay mecanismos no
solo de control sino de intervención y hasta de coerción. Ese
conjunto permite prever a tiempo el estado real del sistema
financiero, en lugar de actuar como los bomberos, apagando
incendios.

Por ejemplo, en el proyecto inicial se crea una Agencia de Garantía
de Depósitos (AGD) fuerte, con la suficiente autonomía y poder de
actuar sobre los bancos con problemas. Sin esta característica,
ninguna salida que podría asumir el Banco Central permitiría
superar definitivamente la crisis financiera. Y en cambio sí lo
perpetuaría en el papel que todos los bancos conocen: prestamista
de última instancia. Así, el país estaría condenado a repetir -y a
patentar-poniendo en riesgo su reserva monetaria, la fórmula
aplicada en el caso del Banco Continental.

El país asiste, en plena incertidumbre, a un cambio de cultura
bancaria. Esa transición le ha costado cientos de millones de
dólares y no es seguro, todavía, que los actores hayan asumido las
nuevas tareas y actitudes: ¿los banqueros saben que no pueden
salirse del lindero de su negocio? No es nada seguro si se analizan
los movimientos de inversión que se han hecho en los últimos días.
¿Saben también que el mercado y la competencia implican riesgos que
no pueden ser solventados con las finanzas públicas? No es seguro.
De lo contrario, no se estaría jugando con el argumento
regionalista.

El Estado -esa parece ser una certidumbre- da la impresión de no
querer cubrir más la mala gestión de algunos banqueros con fondos
públicos. ¿Y el Congreso? La crisis no le da mayor margen de
maniobra. Si vota una ley a medias tintas las reformas financieras
estructurales quedarán truncas: no se hará conciencia de que la
crisis actual es la punta del iceberg de una debacle anunciada del
sistema.

Anoche a la hora de cierre de esta edición apenas se conocía en el
Congreso el borrador del informe de la Comisión de lo Tributario y
Fiscal. Pero por el tiempo que se tomó esta negociación política,
entre el Gobierno y el Partido Social Cristiano, se sabe que el
Congreso está jugando con fuego: el sistema financiero es, en
efecto, depositario de la confianza de los clientes. A ese título,
es el eje de la reactivación productiva, del ahorro, la inversión.

Por eso es importante no basar la buena salud del sistema
financiero en chantajes o en una relación de quien asusta más: el
Estado a la banca o ésta al Estado. La regla es leyes claras,
actores lúcidos y conscientes, controles preventivos, coerción
estatal y ajuste de cuentas con aquellos que pierdan.

Una ley fuerte con instancias de control autónomas es necesaria
para poner freno a una práctica donde siempre hay un perdedor: la
sociedad ecuatoriana. (Texto tomado de El Comercio)

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