Quito. 27 mar 97. Luego de la grave situación económica que
sorportaron en Carnaval los negocios turísticos de la Costa y de
la zona central del país, por la crisis política del 5 de
febrero, se esperan diferentes reacciones comerciales para el
feriado de Semana Santa.

Mientras el aguaje y el invierno han alejado de las playas al 85
por ciento de los turistas, que concurrían a Esmeraldas y Manabí,
en la puntilla de Santa Elena, los empresarios hoteleros se
preparan a rematar a lo grande la temporada playera.

Entretanto, otra plaza turística que piensa recuperarse de "las
gigantescas pérdidas del carnavalazo", es Ambato. La capital de
las flores y las frutas espera un 30 por ciento de aumento del
turismo en el feriado que se inicia.

Feriado no evita naufragio

Dadas las características climáticas del actual invierno, la
Semana Santa será otro feriado perdido para los empresarios
turísticos de las playas de provincias de Manabí y Esmeraldas.
No así en el Guayas, donde los turistas están alistando maletas
para disfrutar del sol.

El aguaje, que ya ha azotado el litoral ecuatoriano durante el
último mes, alcanzará su punto máximo en los días 29, 30 y 31 de
marzo, y tendrá como principal consecuencia comercial la
reducción, en un 60 por ciento, del flujo de turistas serranos
a los balnearios de Atacames, Tonsupa, San Vicente y Bahía,
especialmente.

Lo que provoca el fenómeno, consecuencia de una agrupación en
línea de la Tierra, el sol y la luna, es que las mareas altas
sobrepasen los límites comunes de otras temporadas: en otras
palabras, el mar trepa a niveles inseguros para los bañistas.

El aguaje sumirá en un grave problema a los empresarios
hoteleros de la zona, pues según Armando López, propietario del
hotel Coral de Tonsupa (Esmeraldas), las inversiones que se
hicieron para este feriado bordean los 30 millones por local.
Inversiones que incluyen provisiones, ampliaciones y mejoras de
los establecimientos turísticos.

Ni los costeños

A diferencia de la crisis vivida en el feriado de carnaval, el
sector turístico de la provincia de Manabí se enfrenta
actualmente a un enemigo más fuerte que la crisis política de
febrero.

El aguaje de este invierno, más fuerte que en años anteriores,
ha provocado que buena parte de los turistas cancelen sus
reservaciones en los diferentes hoteles de Bahía de Caráquez, San
Vicente, Manta y los demás balnearios manabitas.

Según Eduardo Monge, propietario del hotel El Canal, en Bahía,
el flujo de reservaciones se ha reducido hasta alcanzar niveles
críticos. Monge asegura que ni siquiera el 15 por ciento de la
capacidad habitacional de su establecimiento se ha reservado.

El hotelero comenta que durante el feriado de carnaval la tabla
de salvación del turismo en la provincia fueron los mismos
costeños, "pero en la actualidad ni siquiera ellos querrán
trasladarse a las playas".

El empresario explica que el principal atractivo de la temporada
es el clima y el mar; "pero actualmente solo llueve y no hay cómo
nadar por las corrientes".

La situación está clara para los empresarios turísticos de la
Costa, la Semana Santa no será la boya que evite su naufragio;
como única alternativa ven la mejora de las condiciones de
crédito para que se les permita una recuperación.

Entre tanto, se prevé que solo el temporal visite las playas de
Manabí y Esmeraldas, las cuales hasta el año pasado, en la misma
época, recibían a un total de 40 mil turistas aproximadamente.

En Salinas se vive una mejor historia

A pesar de las dificultades que trae consigo el duro invierno que
azota al Guayas, la Península de Santa Elena está lista para
recibir a los turistas.
Guy Rosa, gerente del Hotel Valdivia, asegura que ellos han
tenido casa llena durante toda la temporada, y piensan que la
situación no va a variar durante la Semana Santa, mas aun si ya
tienen 40 habitaciones reservadas.

Señala como un serio problema que ha afectado el monto de las
ganancias del sector, la escasez de agua potable que han
afrontado en la Península desde Carnaval, lo que los ha obligado
a pagar hasta 250 mil sucres por un tanquero de abastecimiento.

El fin de semana pasado abrió sus puertas el Hotel Calypsso
Salinas, que tiene sus instalaciones totalmente reservadas para
el feriado. El nuevo hotel, ubicado sobre el Malecón, cuenta con
32 departamentos de dos dormitorios cada uno y 16 departamentos
con una habitación. Es decir, 80 habitaciones en total.

Jorge Macchiavello, gerente, afirma que para ellos la temporada
no termina con la llegada de la Semana Santa, porque Salinas
cuenta con la infraestructura para seguir recibiendo visitantes
durante todo el año. Además mayo y junio, son meses de mejor
clima.

De hecho, ya está anunciada la reinuaguración del Hotel
Miramar-Colón, de la cadena Hilton, que será un hotel de cinco
estrellas que busca internacionalizar la ciudad.

Turismo santo en Ambato

Según el reporte de los hoteleros de la ciudad de Ambato,
habitantes de la Costa han reservado habitaciones para el viernes
y sábado de la presente semana, con un incremento en la demanda
hotelera del 30 por ciento.

A esto se suma la cantidad de jóvenes y familias costeñas que han
llegado durante las dos últimas semanas para pasar vacaciones y
evitar por algunos días el crudo invierno que soporta la región
costera del Ecuador.

El presidente de la Cámara de Comercio de Ambato, Rafael Medina,
señaló que la actividad comercial también mejorará en estos días.
(DIARIO HOY) (P. 5-A)
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