En Busca De Industrias Limpias


Publicado el 30/Noviembre/1999 | 00:00

Guayaquil. 30 nov 99. El Municipio de Guayaquil está realizando
un control periódico de la contaminación. El último plazo es
hasta el 2000. Aquí tres ejemplos de gestión.

El término de la industria limpia se impone como concepto
urbanístico. El Municipio de Guayaquil puso mano dura a las
industrias que considera contaminantes.

De las 160 empresas que atentan contra el medio, según el estudio
"Plan de Prevención y Control de la Contaminación Industrial y
por otras fuentes en Guayaquil", realizado por la empresa Espey
Huston & Associates (1996), 90 presentaron ya su estudio de
impacto ambiental.

La humeante chimenea que caracteriza a las industrias y fábricas
está lejos de las proyecciones que tiene la actual administración
municipal con respecto a la ciudad. De hecho, según el estudio
de la empresa consultora, la evaluación no solo tomó en cuenta
el recurso aire, se extendió al agua, el ruido y al manejo de los
desechos sólidos.

Este estudio tomó en cuenta 7 sectores de la zona industrial: la
ribereña de los esteros Cobina y del Muerto, la adjunta al este
margen del río Guayas al sur de la ciudad; la avenida Juan Tanca
Marengo; Mapasingue-Prosperina, Inmaconsa, Pascuales, al norte;
y, la vía a la Costa.

El diagnóstico estableció que existen 542 industrias activas en
el cantón, de las cuales 160 son consideradas como las más
contaminantes. Precisamente por ello desde 1998 se implementó,
en la Dirección de Medio Ambiente, un programa de control de las
industrias exigiéndoles que presenten una auditoría ambiental y
que implementen a mediano plazo, un plan de manejo.

Para ello se establece un proceso técnico entre las auditorías
que elaboran el plan de manejo y deberán cumplir a través de las
actas de compromisos con el Municipio en el menor tiempo posible.

El Municipio les da desde 45 días hasta un año para que
implementen los cambios. A continuación presentamos el perfil de
los planes de manejos en tres industrias señaladas por el
Municipio como contaminantes. Todas las industrias contaminantes
tienen plazo hasta el 2000.

Los filtros evitan más contaminación

MOLINOS CHAMPION

Se dedica a fabricar alimentos balanceados para avicultura,
ganadería, cerdos, camarones y caballos. La auditoría ambiental
la realizó la compañía PSI (Productos y Servicios Industriales),
junto a técnicos de la empresa.

La auditoría determinó que la fábrica debía trabajar en tres
direcciones: polvo, ruido y contaminación del agua. El Municipio
le dio plazo hasta mayo del 2000.

El polvo es lo más preocupante, para controlarlo se trabaja en
un plan piloto que consiste en la instalación de filtros caseros
en las máquinas de procesamiento.

El sistema permite que por medio de la presión que ejerce el aire
las partículas caigan a un saco diseñado de tal forma que deje
salir el aire, y que retenga el polvo. Este se lo encapsula y se
lo recicla. Al momento se instalaron ocho filtros, pero faltan
24. El ruido se solucionó mejorando la amortiguación de las
máquinas con apretamiento de tuercas y eliminando máquinas
obsoletas.

Se exigió a los conductores de trailers apagar sus maquinarias
y no pitar dentro de la fábrica y se les ordenó utilizar
linternas como las de las ambulancias para anunciar sus llegadas.
Los niveles de ruido superaban los 70 decibeles para la zona
industrial. Estos llegaban hasta los 89 (el ruido que produce un
carro con escape dañado) en las horas picos y hasta 80
dependiendo del lugar.

En este momento el ruido bajó y se manejan parámetros que van
desde 75 a 78 decibeles, en las horas pico. La Agencia de
Protección Ambiental de los Estados Unidos determina que como
mínimo debe haber 55 decibeles en la actividad diaria y 70 en las
zonas comercial e industrial.

La contaminación del agua se superó por medio de trampas de
grasas a fin de que los desechos hídricos no contaminen el río
Guayas. Aunque Molinos Champion no utiliza gran cantidad de agua,
el Municipio temía que el riachuelo que pasa cerca de la fábrica
se contamine.

La emanación de olores, producto del proceso de los balanceados,
se mitigará colocando una campana extractora de vapor, la cual
extraerá el olor a través de filtros y cilindros. Todo el proceso
cuesta 60 mil dólares.

Agua y aire sus grandes preocupaciones

POLIQUIM/POLIMEROS Y QUIMICOS C. A

Esta empresa se dedica a la manufactura y comercialización de
emulsiones poliméricas y acrílicas para las industrias de
pinturas y recubrimientos y textil.

La planta está ubicada en el kilometro 9.5 de la vía a Daule, en
el Parque Industrial Inmaconsa, donde almacena, manufactura,
distribuye y comercializa sus productos. Su propuesta de gestión
ambiental se sustenta en 5 puntos: control de emisiones de aire,
sistema de tratamiento de aguas de limpieza, protección de las
aguas superficiales y profundas, plan de respuestas a emergencias
y el programa de seguridad industrial y salud ocupacional.

En el control de emisiones de aire, por ejemplo, se implementó
la descarga de productos al granel por medio de circuito cerrado;
la idea es que al momento de las descargas de los monómeros a los
tanques de almacenamiento se evite que los vapores, por medio de
este circuito, descarguen al medio ambiente.

Adicionalmente cuenta con un control de emisiones fugitivas, es
decir, pruebas e inspecciones periódicas y completas en válvulas
y tuberías, para evitar goteos en las conexiones.

Las aguas utilizadas para procesos de limpieza en las tuberías
y equipos de transferencia, filtración y envasado, se las somete
a un sistema de tratamiento que utiliza químicos específicos e
interviene en la recolección, floculación de sólidos,
neutralización, sedimentación y filtración de líquido
descontaminado.

Adicionalmente, el área de proceso está rodeada por canales que
conducen toda agua para la limpieza a un sistema compuesto por
piscinas de tratamiento y tanques recolectores de líquido
tratado.

La empresa también construyó diques (muros de contención) en
todas las áreas en que se almacenan o manejan productos químicos
con suficiente capacidad para contener un posible derrame.

Según los técnicos de la empresa, los sistemas se implementaron
desde 1979 y fueron diseñados con asesoría de técnicos
extranjeros. Desde ese año a la actualidad se les realiza
continuas mejoras a fin de cumplir con las leyes municipales. En
los próximos meses todo estará listo.

Aire, combustión y ruido bajo control

COMPAÑIA DE CERVEZAS NACIONALES

La industria cervecera puso mayor énfasis en la necesidad de
mejorar sus niveles de contaminación por aire, combustión y
ruido. Para ello realizó hace un año un estudio de impacto
ambiental con el que evaluó las emisiones y ruidos generados por
sus procesos productivos.

Solo en el mejoramiento de su gestión ambiental invirtió más de
100 millones de sucres. Exigió que la auditoría, hecha por los
técnicos de la Cervecería, cubra residuos líquidos y sólidos;
calidad de aire, emisiones de fuentes fijas de combustión y
ruido.

Se estableció prioridades: rediseño de cañerías para una completa
separación de las aguas industriales y de lluvias. Las aguas
industriales, son dirigidas a una piscina donde se siembran
bacterias que trabajan en aguas con carencias de oxígeno, que
ayudan a devolver parte del oxígeno perdido en el proceso
industrial.

La construcción de la piscina industrial costó 150 mil dólares
y trata 20 mil metros cúbicos. Para evitar que los desechos
sólidos vayan directamente a la piscina y afecten el proceso, se
instaló trampas de desbastes de residuos en diferentes etapas del
sistema productivo. En cambio las aguas lluvias pueden
descargarse directamente sin ningún tratamiento.

Adicionalmente se instaló un filtro rotatorio autolimpiante que
retira la materia orgánica procedente de granos y celulosas. Solo
líquido clarificado entra al proceso, los sólidos se transportan
a una tolva colectora.

En cuanto a la calidad de aire, el problema eran las calderas y
el humo emanado de estas. Los estudios demostraron que en parte
esto se debía a la mala calidad del combustible, problema que se
resolvió con el cambio de la comercializadora de gasolina.

Para los residuos sólidos se construyó un centro de acopio y
reciclaje. En este momento se recicla vidrios, papel, plástico
y cajas que son comercializados.

Los residuos especiales, como aceites usados, se incorporaron a
un programa de la compañía Movil Oil, la que los almacena,
analiza y hace una selección de los que son reutilizables. Los
que no, los envían a la Cemento Nacional para su incineración en
las calderas. Queda pendiente la arborización y reforestación.
(Texto tomado de El Comercio)

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