El 90% del comercio fronterizo está cerrado por el paro agrario


Publicado el 29/Agosto/2013 | 00:34

El pasado  martes, en Tunja (Colombia) se instaló una mesa regional en la que participan dirigentes de Nariño, Cundinamarca y Boyacá. Ellos  buscan una salida al paro agrario colombiano que hoy cumple el undécimo  día. La cita inició  con la presencia del presidente Juan Manuel Santos y continuaba, hasta el cierre de edición, con la presencia de  ministros y sectores campesinos, indígenas y productores de leche, papa y cereales.


Los productores  piden mejores precios y acusan a la firma del Tratado de Libre Comercio de mantener en crisis a los sectores agrícolas y productivos de Nariño. Un litro de leche se vende en máximo ¢15, ocasionando pérdidas al sector. Esta realidad reveló la presencia de  contrabando del lácteo hacia el Ecuador por más de 36 pasos fronterizos no reconocidos, donde se alcanza un precio de entre ¢36 y ¢38. 

Algo parecido sucede con las papas. Su precio no supera los $7 el quintal, como señala Verónica Rodríguez, comerciante  ecuatoriana q ue vende el producto en la frontera. Ella dice   que el producto no solo   ingresa de forma irregular desde Colombia sino también desde Perú.

Los productores colombianos de leche y papas  aseguran que la situación se ha acentuado por el ingreso indiscriminado de leche en polvo y papa  extranjera. Eso desmotiva a que los  productores de ese país sigan en la actividad.

Danilo Chingay tiene una tienda en la frontera. Las ventas han bajado en un 70%. Los productos perecibles están por dañarse y la inversión de $20 mil que realizó está a punto de perderse. 

Los problemas se agravan en Ipiales por  el desabastecimiento de víveres, productos de consumo masivo y combustibles

Ayer, las dificultades para conseguir combustible en la frontera  se profundizaron.  

Miguel Rojas, periodista de Caracol, dijo a este Diario  que no hay   gas doméstico colombiano en 20 municipios. La gasolina y diésel comienzan a escasear.

Darío Vela, alcalde de Ipiales, anunció que en dos días se acabará  la gasolina que distribuyen 12 surtidores existentes. Diez de  ya cerrados. 

La alcaldía dispuso   la venta de $10 máximo por cada automotor  mientras dure la emergencia. No  se  descarta un plan B, que sería la  importación de  gasolina ecuatoriana, como sucedió en mayo pasado  cuando hubo la protesta de los camioneros.   

El comercio en la ciudad fronteriza permanece cerrado en un 90%, frente a las amenazas de los  campesinos que están  armados para evitar  la apertura de más de 1 000 locales comerciales que hay en la zona.

Las exportaciones e importaciones por el puente  de Rumichaca afecta a   800 propietarios de tractores y camiones carchenses. 

Ellos esperan   el desenlace del paro agrario. Se estima que diariamente se registran pérdidas por $2 millones en el lado ecuatoriano, según Guillermo Pozo, presidente de la Asociación de Transporte Pesado del Carchi.

Otro problema que se observa son las dificultades que tienen los turistas para cruzar el puente fronterizo  de Rumichaca.

Se estima que 500 turistas están atrapados en la vía Ipiales-Pasto sobre el kilómetro 82. Ahí,   los campesinos mantienen obstruida la calzada, especialmente en los sectores Los Chilcos, Las Cruces, San Juan y El Boquerón.  

La única alternativa para llegar a Ecuador es por vía aérea entre Pasto-Ipiales o Pasto-Quito. El  pasaje varia  entre $75 y $105.  

El ministro ecuatoriano de la Producción, Richard Espisona, dijo que aún no se conoce una cifra oficial de las pérdidas que ha ocasionado el  paro agrario.

El Ministerio de Comercio Exterior realiza los estudios que determinen las consecuencias comerciales, que no tienen una solución a la vista.    (RC-JMM)

 

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