Alianza Y Creditos Tabla De Salvacion Empresarial


Publicado el 14/Abril/1998 | 00:00

Quito. 14 abr 98. Empresas que se declaran en rebeldía
tributaria, porque ya no soportan seguir pagando la factura de
nuevos impuestos ante la falta de imaginación del gobierno
para solventar el déficit fiscal, es el escenario que se vive
en Ecuador.

El entorno económico y las políticas del gobierno no son los
únicos factores que inciden gravemente en el proceso de
crecimiento del sector productivo. La acción de los agentes
externos como el fenómeno de El Niño están obligando a los
empresarios del sector agroindustrial a prepararse para una
posible importación de materia prima, en medio de la reciente
devaluación monetaria que implica un encarecimiento de los
costos de adquisición en el 7,5%.

El horizonte de la industria pesquera no es nada halagador,
pues se encuentra negociando créditos con la banca local y
extranjera para afrontar las pérdidas de la migración de peces
pelágicos, derivada del sobrecalentamiento de las aguas.

Paralalemente un elevado porcentaje de unidades de producción
tiene inconvenientes tras un mal manejo de sus recursos y
haber hecho caso omiso a las exigencias del consumidor.

En 1997, 700 firmas desaparecieron de los registros, según la
Superintendencia de Compañías. Pero hay ue mencionar que
muchas de ellas eran simples membretes porque desde hace mucho
tiempo no operaban.

El universo empresarial que hoy lucha por mantener sus
operaciones en el mercado y solucionar sus problemas
financieros encuentran en los créditos, las alianzas
nacionales e internacionales y el concurso preventivo su tabla
de salvación.

La Universal es un ejemplo de lo difícil que es desarrollar
las actividades industriales en un mercado donde reina la
inseguridad y los costos laborales.

Prueba de ello es que el 6 de abril esta fábrica despidió a
285 obreros y trabajadores, a consecuencia del proceso de
reestructuración que promueve la empresa para afrontar los
retos de la globalización y que la impulsan a abrir su capital
accionario a nuevas inversiones.

Créditos de la banca nacional e internacional permitirán a La
Universal poner en marcha varios proyectos, entre ellos, la
construcción de su nueva planta en la vía a Daule, se pudo
conocer.

Serio peligro de iliquidez amenaza hoy a las empresas de los
sectores agrícola y pesquero por la acción devastadora del
fenómeno de El Niño.

En la producción del café soluble, por ejemplo, la intensidad
de las lluvias podría acarrear un periodo corto de cosecha de
manera que sería necesario importar el grano, aunque esta es
una posibilidad remota, comentó el Gerente General de Solubles
Instantáneos, Jorge Salcedo Benítez.

La referida situación atenta contra las finanzas de la empresa
que posee 38 años de operaciones, con una participación en el
mercado del 30%.

Caso Solubel

En el negocio de exportación de café soluble también
participan El Café y Buen Café, esta última con nueva razón
social, pues anteriormente era propiedad del Grupo Ontaneda,
que perdió su planta procesadora de café, Solubel, luego de
que un grupo de bancos se hizo cargo de la planta para cubrir
las obligaciones pendientes de sus propietarios. Su
rehabilitación se inició en marzo de 1997.

Una fuente vinculada a la empresa que prefirió el anonimato,
atribuyó a la caída de los precios del café en el mercado
internacional y a los problemas financieros y de
administración como las causales que obligaron a la empresa a
liquidar sus operaciones en aquella época.

Entrar a rehabilitar a Solubel, hoy Buen Café, significó para
sus directivos un enorme esfuerzo que abarcó la identificación
hasta el desarrollo del mercado existente.

En esta fase, señala la fuente, el proceso de rehabilitación
se topó con un gran obstáculo y es que cuando se produce la
liquidación de una empresa a nivel internacional origina gran
malestar entre los proveedores de bienes y servicios que lo
primero que quieren conocer es la real situación financiera de
la nueva compañia a constituirse, así como el tiempo en que
permanecerá en el mercado. "La gente en el exterior prefiere
los negocios al largo plazo", dijo.

"Buen Café está funcionando y realizando exportaciones. Está
en una búsqueda constante de nuevos mercados. Eso de que los
exportadores se benefician de la devaluación es un mito. Hoy
para ser más competitivos accedemos a créditos del sistema
financiero internacional donde el gasto se reduce en el 50%",
citó.

A la fecha, esta empresa exporta 100 TM (toneladas métricas)
de café soluble cuando debería vender mensualmente 150 ¿la
razón? La falta de nuevas y mejores maquinarias.

La fuente menciona que para emprender un proceso de
rehabilitación es preferible tener una planta funcionando
aunque no responda al 100% de su capacidad operativa, "pues si
los fierros no producen, no valen nada".

Solo el tiempo y unas buenas tasas de interés en la concesión
de créditos facilitarán la rehabilitación total de la empresa.
"En el extranjero los créditos en dólares se conceden a una
tasa del 8% mientras que en el país la tasa es superior al
15%", concluyó.

Alianza de La Fabril

Para cumplir con la eficiencia y la competitividad, retos de
la globalización, el sector empresarial consciente de que uno
de los medios más eficaces de mantenerse en el mercado es a
través de la innovación de ideas, de tecnología y de recursos
que promueve la alianza estratégica.

Mientras el país confronta una situación de inestabilidad
política, jurídica y económica por la discusión de los efectos
de la devaluación del tipo de cambio que lejos de estimular al
sector más bien lo desalienta, el 26 de marzo La Fabril y
Grasas Unicol suscribieron un convenio de alianza mercantil.

La unión de estas dos empresas se produce del reconocimiento
mutuo de sus fortalezas y debilidades, aseguran sus
directivos.

La Fabril es una empresa del Grupo Corporativo
González-Artigas, posee cultivos de palma africana y algodón
en las zonas de Quevedo, Santo Domingo de Los Colorados y
Bahía de Caráquez para su abastecimiento de materia prima, se
encuentra en un proceso de expansión de tal manera que,
aprovechando la capacidad ociosa de su planta industrial
instalada en Manta, firmó el acuerdo mercantil con Grasas
Unicol.

Esta última, por atravesar un proceso de rehabilitación
decidió no invertir recursos en la elaboración de grasas y
aceites, por tanto cedió sus marcas a La Fabril que a su vez
le otorga la distribución exclusiva de sus productos en el
Ecuador.

Carlos González-Artigas Díaz, Gerente General de La Fabril
S.A., informó que la puesta en operación del proyecto se
estima en 70 días siendo las proyecciones de crecimiento muy
halagadoras.

Para que el acuerdo entre en vigencia fue necesario contar con
respaldo financiero que, en este caso, está dado por los
Bancos de Préstamos, Guayaquil y Pacífico.

De esta forma, explica Ramiro Pita, apoderado legal de Grasas
Unicol, las dos empresas crecerán y obtendrán un mejor nivel
de ingresos, basado en su nivel de competitividad.
Desde el punto de vista del Vicepresidente Corporativo del
Banco La Previsora, Luis Fernando Guerrero Ferber, la alianza
entre La Fabril y Grasas Unicol es un paso positivo en el
desarrollo económico.

"Que empresas compartan lo mejor de sí como La Fabril que
tiene hoy en su poder la elaboración y envase de marcas
valiosas como Klar, aceite La Perla, Luigi, entre otras, que
eran antes de propiedad del Grupo Oleica, y serán distribuidas
por Grasas Unicol, creo que es saber aprovechar sus
fortalezas", declaró.

El grado de respuesta que presenta una empresa a las
exigencias del consumidor, es una de las causas que promueven
el éxito o fracaso de un negocio.

Lo descrito, según Ramiro Pita, apoderado legal de Grasas
Unicol, es quizá la razón que obligó a Oleica a cerrar sus
puertas.

La estructura de la industria del aceite en el Ecuador está
basada en la producción de la palma africana (materia prima en
la elaboración de aceites), lamentablemente, Oleica no poseía
la capacidad suficiente para procesar el aceite ni contaba con
cultivos propios de palma africana, lo que hizo que la empresa
entre en desventaja competitiva. "Eso y la falta de inversión
en aspectos técnicos para mantener la relación
costo-producción, la obligaron a salir de operación", narró
Pita.

La industria pesquera

Tras dar gracias a Dios porque el sector al que representa aún
no ha reportado la quiebra de empresas, el Presidente de la
Cámara Nacional de Pesquería, César Rohón, reconoció que la
industria pesquera afronta graves problemas por la extinción
de las capturas de peces pelágicos originada en el azote del
fenómeno de El Niño.

"La industria pesquera es otro de los damnificados del
fenómeno y muchas empresas desde diciembre apenas operan por
cuanto la pesca de pelágicos menores en el país es nula,
debido al calentamiento de las aguas por efecto de El Niño",
explicó.

La captura de esos peces que son la base para la elaboración
de la harina de pescado está reportando ingentes pérdidas al
sector lo que sumado a los daños físicos que por capturas
reporta la flota artesanal y la destrucción de maquinarias por
efecto de las inundaciones totaliza pérdidas por 500 mil
dólares.

Lamentablemente, con la crisis económica que vive el país
parte por el fenómeno como por la caída del precio del
petróleo, las tasas de interés en el sistema conservan su
tendencia al alza lo que no es compatible con el desarrollo.

"Para reactivar la producción de la industria pesquera se
requiere de créditos para capital de operación y
reestructuración de pasivos", advirtió Rohón.

Emisión de obligaciones es una alternativa para obtener
recursos

Enrique Arosemena, Director de la Bolsa de Valores de
Guayaquil (BVG), corroboró que el empresario del sector real
se ha debilitado por tasas activas reales muy altas que
bloquean la reestructuración de sus pasivos o la puesta en
marcha de nuevos e innovadores proyectos de inversión.

En ese contexto, dijo, representa un caso de Rippley que
ofreciendo el mercado de valores un margen interesante de
intermediación financiera, los empresarios no utilicen
agresivamente esta herramienta para proveerse de recursos y
emprender la reestructuración de sus pasivos al mediano y
largo plazo.

"¿Cómo es posible que teniendo un instrumento de desarrollo y
que les permite reestructurar los pasivos a más largo plazo,
los empresarios no lo utilicen? Tienen la opción de conseguir
dinero fresco y barato para brindar a la empresa una
proyección económica de mayor estabilidad", precisó.

Tomando en cuenta que las exenciones tributarias de ciertas
operaciones bursátiles fenecen en el año 2000, el sector
empresarial no debería perder tiempo para aprovecharlas.
Aprovechando esta circunstancia, Mimo S.A., que vendió a
Kimberli Clark su participación accionaria, es una de las
empresas que asegura tener fe en el mercado de valores como
fuente de financiamiento.

Esta entidad realizó hace un par de semanas una colocación de
Obligaciones por 6 mil millones de sucres. Sus directivos
afirman que el mercado bursátil es una buena fuente de
financiamiento.

Con 24 años en el mercado, Mimo ve con preocupación las
perspectivas de desarrollo empresarial si no se concretan los
cambios para fomentar la competitividad del sector.
Desde 1994 hasta 1998 cerca de 40 empresas en forma conjunta
se han beneficiado de la obtención de recursos por más de 1
billón de sucres canalizados a la reestructuración de pasivos.

La demanda unánime del sector empresarial a los gobiernos de
turno es ejecutar un trabajo concertado en la formulación de
políticas económicas de largo plazo que permitan solucionar la
crisis fiscal y generar un entorno más atractivo para la
inversión.

Concurso preventivo otra opción

En los casos en que el sector empresarial requiere de la ayuda
estatal para su desarrollo surge una alternativa: el Concurso
Preventivo, figura legal que fue incorporada a la legislación
ecuatoriana el 8 de mayo de 1997, precisó el ex Ministro de
Industrias, Juan Falconí Puig.

on esa herramienta se protege a las empresas que se encuentran
en peligro de quiebra, permitiéndoles arreglos amistosos con
sus acreedores.

Las ventajas que ofrece el concurso preventivo están dirigidos
a estimular al buen comerciante, especialmente cuando las
condiciones de sus negocios no le permiten atender
oportunamente los pagos.

A través de esta figura, afirman los expertos, se está en
capacidad de evitar un juicio, además sirve de medida de
protección para los acreedores, ya que estos pueden en armonía
con su deudor tomar medidas asegurativas para que el
patrimonio no se vea afectado. (Texto tomado de El Universo)

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